Los mejores sellos de calidad y eficiencia energética para viviendas en España

En los últimos años la construcción está sufriendo muchos cambios, algo sorprendente en un sector en el que todavía se usan algunas técnicas que inventaron los romanos por aquel entonces. Estos cambios surgen de una necesidad, que es que hay que reducir las emisiones de CO2 de los edificios, responsables de un 40% del total de dichas emisiones en Europa. También se deben a una nueva concienciación respecto a la calidad de vida y el confort en los edificios, en cuyo interior pasamos el 90% de nuestras vidas y que afectan inevitablemente a nuestra salud, a nuestro rendimiento, nuestras relaciones sociales, etc. Una persona es un 25% más productiva en una oficina con alto nivel de confort (buena iluminación, aire renovado y rico en oxígeno, temperatura idónea, etc.) y lo mismo ocurre en una vivienda (pero es cierto que las empresas empezaron antes con este movimiento, todo de cara a mejorar la productividad de sus empleados).

Edificio de viviendas con certificación LEED Oro en Cataluña.

Solo tenemos que pensar en las grandes sedes de las empresas multinacionales, muchas de ellas de reciente construcción y totalmente diseñadas (tanto por dentro como por fuera) para que los trabajadores realicen sus tareas con el máximo confort y eficacia.

Debido  a estas nuevas perspectivas, a partir de 1990 aparecieron distintos sellos de calidad, que en origen no se centraban tanto en la energía o emisiones de CO2, factores protagonistas a día de hoy, sino más bien en el confort, el bienestar y la sostenibilidad de los edificios en general. En este post vamos a hablar de los principales sellos de calidad o certificados de sostenibilidad y eficiencia energética que podemos encontrar en España a día de hoy, muchos de los cuales son también referencia a nivel internacional y se están aplicando ahora ya en multitud de edificios de viviendas.


BREEAM

BREEAM (Building Research Establishment’s Environmental Assessment Method) quizá no sea el sello de eficiencia energética más famoso, pero es el que tiene mayor reconocimiento a nivel internacional,  apareció en el año 1990 y está aplicado a día de hoy en más de quinientos mil edificios repartidos en 63 países de todo el mundo, siendo el estándar de edificación más usado. En España BREEAM ES está gestionado por el Instituto Tecnológico de Galicia.

BREEAM no trata solo el tema energético y califica al edificio según una puntuación obtenida tras evaluar 10 categorías:

  1. Gestión (del proyecto)

  2. Salud y Bienestar (confort de los habitantes de la vivienda)

  3. Energía (consumo energético, energías renovables y emisiones)

  4. Transporte (ubicación del proyecto y opciones de acceso)

  5. Agua (control y eficiencia en el consumo de agua)

  6. Materiales (suministro, reciclaje y uso de materiales de bajo impacto ambiental)

  7. Residuos (gestión de residuos durante la obra y durante el uso de la vivienda)

  8. Uso del suelo y Ecología (protección de elementos con valor ecológico)

  9. Contaminación (referida a las emisiones de las instalaciones de la vivienda)

  10. Innovación (innovaciones generadas en el desarrollo y la ejecución del proyecto)

Ponderación de los criterios BREEAM.

No todas las categorías puntúan igual, la que más valor aporta es la categoría de Energía, cuyos puntos ponderan al 18% (los puntos de cada categoría tienen una ponderación distinta, siendo la de Energía la que tiene la ponderación más alta). Sumadas las puntuaciones, clasifica a los edificios en 5 categorías: Correcto, Bueno, Muy bueno, Excelente y Excepcional. Obtener una calificación u otra depende de la puntuación obtenida dentro de las 10 categorías. Podemos obtener el sello BREEAM Correcto si conseguimos más de un 30% de los puntos pero para llegar al sello BREEAM Excepcional necesitaremos un 85% de los puntos.

Calsificación BREEAM.

Como decíamos, BREEAM es un sello que evalúa muchos aspectos, no solo del edifico terminado, sino de todo el proceso de desarrollo del proyecto y los materiales y tecnologías empleados. Podríamos decir que BREEAM define por completo lo que sería una vivienda sostenible, no solo con una alta eficiencia energética, sino también respetuosa con el medio ambiente y con sus habitantes en muchos aspectos.

Por otro lado, hay que reconocer que obtener el sello BREEAM no quiere decir específicamente que el edificio sea de bajo consumo energético (algo muy demandado a día de hoy), ya que entran en juego los 10 capítulos ya mencionados y podemos obtener el sello BREEAM Correcto sin apenas actuar a nivel de consumo energético.  Entre sus requisitos mínimos para obtener la clasificación de Correcto, ninguno se refiere al apartado energía pero sí al apartado de Salud y Bienestar.

Requisitos mínimos para la obtención del sello BREEAM en sus diferentes categorias.

Aunque ahorrar energía sea necesario y cada vez estemos más concienciados, no debemos menospreciar el valor que tiene un sello de calidad que tiene en cuenta, además de la energía, nuestro bienestar y la buena gestión y sostenibilidad global de nuestra vivienda o edificio residencial.

VERDE GBCe

VERDE (Valoración de Eficiencia de Referencia de Edificios) es una herramienta Española desarrollada desde 2008 por el Green Building Council España para evaluar la sostenibilidad ambiental de los edificios. La herramienta VERDE está adaptada a nuestra normativa y tiene en cuenta las condiciones específicas de nuestro país.

La certificación VERDE sigue un sistema parecido a BREEAM. Define un conjunto de 12 impactos y analiza cómo afectan los diferentes procesos de edificación a estos impactos a lo largo de todo el ciclo de vida del edificio, es decir, desde la fabricación de los materiales hasta el fin de la vida útil del edificio. Para ello recoge una serie de 38 criterios o indicadores en el edificio, que afectan a estos impactos.

Impactos del sello VERDE en relación al ciclo de vida de un edificio.

La intención de estos impactos es abarcar las 3 dimensiones de la sostenibilidad de un edificio: sostenibilidad ambiental, sostenibilidad social y sostenibilidad económica.

De una manera similar a como ocurre en BREEAM, cada impacto tiene un peso mayor o menor en la calificación del edificio, siendo los impactos de mayor peso los de Salud y Confort (16%) y Cambio Climático (12%). El resto de impactos tienen un peso menos relevante (entre un 3% y un 8%) de cara a la calificación global VERDE.

Ponderación de los Impactos en VERDE.

Asimismo, los 38 criterios de VERDE se agrupan en 6 áreas, siendo las más importantes (las que suman un mayor peso) las de Energía y Atmosfera (el peso total de sus criterios ponderado según el impacto al que afectan es del 32,52%) y Parcela y Emplazamiento (con un peso total de sus criterios de un 25,03%).

¿Cuáles son entonces los criterios dentro de estas áreas, a los que VERDE aporta un 57,58% del peso en la calificación final? Como se observa en la imagen, nos encontramos con muchos criterios de energía: demanda de calefacción y refrigeración, consumo de energía, primaria, emisiones de CO2, etc.; y también muchos criterios referidos al entorno y el cuidado del mismo: equipamientos cercanos, acceso mediante bicicleta, cuidado del hábitat natural, existencia de transporte público, etc.

Criterios con más peso en VERDE e Impactos a los que afectan.

Una vez valorados todos los criterios y ponderados según su peso, se obtiene la calificación VERDE (representado por una especie de trébol) que va desde 1 hoja hasta las 5 hojas. El mínimo de criterios cumplidos para obtener 1 hoja es del 30%, lo que hace que resulte bastante más complicado que en el certificado BREEAM obtener el mínimo certificado VERDE sin actuar sobre el comportamiento energético del edificio (podríamos obtener el certificado pero nunca podríamos llegar a una calificación superior a la de VERDE 3 hojas).

En resumen, VERDE es un certificado que evalúa muchos aspectos de una edificación y no tanto el consumo, si no la sostenibilidad en general de la edificación. Además tiene en cuenta todo el ciclo de vida de los materiales y del edifico, convirtiéndose en un certificado bastante objetivo y realista respecto al cuidado del medio ambiente, la energía y el confort.

LEED

Desarrollado por los miembros del U.S. Green Building Council (USGBC), LEED (Leadership in Energy and Environmental Design) es otro sello basado en puntos distribuidos en diferentes áreas, muy similar en el sistema de puntuación a BREEAM. La diferencia es que LEED resulta muy sencillo de calcular ya que solamente se trata de sumar puntos, no hay ponderación, las categorías más importantes aportan más puntuación y además en algunas áreas hay que obtener una mínima puntuación de manera obligatoria.

Así, LEED en su versión residencial (LEED Homes) diferencia 9 áreas, cada una de las cuales incluye varios criterios, cumplir 1 criterio supone 1 punto para el proyecto en el área respectiva:

  1. Proceso integrador (hasta 2 puntos): Se valora la formación de un equipo de trabajo pluridisciplinar, la formación de los distintos oficios, etc.

  2. Localización y transporte (hasta 15 puntos): Criterios que valoran el acceso mediante transporte público a la parcela, elección de la parcela, estudio del suelo, etc.

  3. Parcelas sostenibles (hasta 7 puntos): Referido al tratamiento del terreno, estudio de los patrones de sombras, materiales no absorbentes, etc.

  4. Eficiencia en agua (hasta 12 puntos): Área que contiene criterios que valoran la reutilización de agua, los sistemas de filtración, la utilización de vegetación sin necesidades especiales de riego, etc.

  5. Energía y atmósfera (hasta 38 puntos): Criterios que valoran todo tipo de medidas de ahorro y eficiencia energética.

  6. Materiales y recursos (hasta 10 puntos): Sus criterios miden la durabilidad de los materiales, la utilización de materiales reciclables o reciclados, la reutilización de elementos preexistentes, etc.

  7. Calidad ambiental interior (hasta 16 puntos): Referido a eliminación de residuos tras la construcción, sistemas de filtración de aire, materiales con bajas emisiones de COV, etc.

  8. Innovación (hasta 6 puntos). Recoge criterios que controlan la implementación de mejoras, de nuevas estrategias alternativas o adicionales, etc.

  9. Prioridad regional (hasta 4 puntos)

Las 9 Áreas del certificado LEED Homes

En total se pueden obtener 110 puntos, siendo el área con mayor peso la referida a Energía y atmosfera, que nos permite obtener el certificado prácticamente por sí sola si cumplimos todos sus criterios. Así, según la suma de puntos que obtengamos podremos aspirar a Certificado LEED (40 – 49 puntos), LEED Plata (50 – 59 puntos), LEED Oro (60 – 79 puntos) o LEED Platino (80 – 110 puntos).

LEED es posiblemente el certificado que más ha evolucionado desde sus inicios, contando a día de hoy con muchos modelos diferentes de puntuación dependiendo de tipo de edificio.

Passivhaus

El primer edificio Passivhaus se monitoriza desde 1991.

Por último, el estándar Passivhaus (al que dedicamos un post entero hace tiempo) es el que más se diferencia de todos los expuestos anteriormente, básicamente porque se centra tan solo en la eficiencia energética de los edificios. No entra a valorar los materiales empleados, ni la calidad del ambiente interior por ejemplo, áreas que tienen un gran protagonismo en el resto de certificados.

El estándar Passivhaus nació en Alemania en el año 1991 y se aplicó en la construcción de 4 viviendas adosadas que se han ido monitorizando hasta el día de hoy, obteniendo buenos resultados y garantizando así la viabilidad de este certificado que, en vez de puntuar los distintos aspectos de un edificio, establece unos requisitos mínimos muy focalizados en el control de la demanda energética. Para cumplir estos requisitos, el estándar Passivhaus ha desarrollado incluso una serie de métodos y sistemas constructivos, el uso de los mismos no es obligatorio pero ayuda en gran medida a la hora de obtener el sello.

Así, los parámetros mínimos que debe cumplir una vivienda para poder obtener el sello Passivhaus son:

  1. Demanda de calefacción: < 15 kWh/m2/año

  2. Demanda de refrigeración: < 15 kWh/m2/año

  3. Energía primaria: < 120 kWh/m2/año

  4. Hermeticidad al aire: Valor n50 en el test Blower Door, lo que implica menos de 0,6 renovaciones a la hora.

Cumpliendo estos parámetros o requisitos, la vivienda tiene unas demandas de calefacción y refrigeración tan bajas que se puede aclimatar el ambiente atemperando el sistema de ventilación con recuperación de calor (aunque en la práctica es recomendable contar con un sistema de climatización de apoyo para los días más fríos o calurosos del año).

El certificado Passivhaus es el único que no funciona por puntos y que no tiene niveles (aunque sí que otorgan alguna distinción especial a edificios ejemplares y existen unos requisitos menos exigentes para el caso de rehabilitaciones). Si una vivienda cumple los 5 requisitos citados, puede obtener el certificado y esto garantiza que su consumo va a ser, como mínimo, un 75% inferior al de un edificio estándar.

Recientemente se han incluido niveles en el estándar Passivhaus para diferenciar a los edificios más eficientes.

El hecho de que Passivhaus se centre únicamente en la energía, teniendo en cuenta que en los próximos años será obligatorio por normativa en toda Europa (el CTE se actualizará de nuevo en 2020 con mayores exigencias en este sentido), nos hace pensar que, aunque en este momento tiene mucho éxito, quizá en unos años no sea un estándar tan relevante.

Todos los certificados y sellos expuestos tienen en común que se obtienen al cumplir unos requisitos y en todos ellos la evaluación del edificio para ver si cumple o no dichos requisitos la realiza un técnico especializado y externo (no lo puede realizar la empresa constructora ni el arquitecto responsable). También tienen un coste, pero no es significativo respecto al coste global de construcción del edificio (por en torno a 2.000 € podemos obtener cualquiera de estos sellos para una vivienda unifamiliar estándar). Es interesante analizar a qué tema dan más relevancia cada uno de los sellos de calidad expuestos:

  • BREEAM: Energía y Salud y bienestar.

  • VERDE: Energía y atmósfera y Parcela y emplazamiento.

  • LEED: Energía y atmósfera y Calidad ambiental interior.

  • Passivhaus: Energía (no trata otras temáticas).

El edificio LUCIA de la Universidad de Valladolid (UVA) Certificado LEED Platinum y VERDE 5 hojas.

Con este pequeño análisis podemos ver que la energía es un tema primordial en todos los certificados, seguido de la salud o calidad del ambiente exterior. VERDE otorga mayor importancia en segundo lugar al apartado referido al entorno y Passivhaus solo trata la energía. Hay que aclarar que todos los sellos tienen unos requisitos mínimos en todas las temáticas que tratan, por lo que es complicado obtener cualquiera de los sellos sin actuar un mínimo sobre alguno de los temas. Generalmente, se intenta obtener, dentro de cada sello, una calificación lo más alta posible, ya que será un distintivo de calidad y convertirá a cualquiera de los edificios que lo tengan en referente. Incluso se han desarrollado ya edificios que obtienen varios de los sellos expuestos y no solo uno.

Lo que está claro es que la eficiencia energética, la salud y bienestar de los ocupantes del edificio y el cuidado del entorno, son los protagonistas de las nuevas viviendas que se construirán en los próximos años y que ya se están construyendo. Debemos valorar que sello se adapta mejor a nuestros propios requisitos y los de nuestro entorno. La eficiencia energética es clave, pero también es muy importante el cuidado del medio ambiente, nuestra salud y nuestro confort.