Cómo dimensionar una escalera. Medidas y tipos.

Cuando queremos salvar un desnivel en arquitectura, es decir, desarrollar una comunicación vertical, tenemos varias soluciones a nuestra disposición. Por un lado, tenemos elementos móviles como ascensores o escaleras mecánicas que no requieren un esfuerzo físico por parte del usuario y, por otro lado, están los elementos fijos, rampas y escaleras, en este post nos centraremos en este último.

TRAZADO

Lo primero que debemos hacer para diseñar una escalera es saber el tipo de trazado que va a tener, rectilíneo, curvo o una combinación de ambos. Independientemente de si es curvo o recto, el trazado puede desarrollarse en más o menos tramos dependiendo del espacio con el que contemos. Un cambio de dirección al usar las escaleras supone un nuevo tramo o, como también se suele denominar, tiro. Los trazados más habituales son:

  • Un solo tramo – Solo en edificios privados o para salvar pequeñas alturas. No es recomendable colocar más de 15 peldaños de forma consecutiva por lo que este tipo de escaleras no son muy habituales.
  • Dos tramos con giro de 180º – El más habitual en edificios públicos, sobre todo en vivienda colectiva. Al estar la entrada y salida en un mismo frente permite un mejor aprovechamiento del espacio.
  • Dos tramos con giro de 90º - Se suelen usar en interiores de uso privado como viviendas unifamiliares. Se accede y se sale por distintos frentes pero si se coloca en una esquina el espacio perdido es mínimo.
  • Tres tramos – Muy similar a las escaleras de dos tramos, salvo que en el descansillo o meseta intermedia se introduce otro tiro. Este tipo de escaleras tiene un mayor hueco en medio el cual, en muchas ocasiones, se ve ocupado por el ascensor.

INCLINACIÓN Y TIPOS

Las escaleras y las rampas nos permiten salvar toda clase de desniveles independientemente del espacio con el que contemos para desarrollarlas, pero a menor disponibilidad sobre el plano horizontal mayor será la inclinación.

Para obtener el ángulo de inclinación de la escalera necesitamos conocer la altura que queremos salvar y el recorrido en planta con el que puede contar nuestra escalera. Si queremos obtener el ángulo exacto teniendo ya estos dos datos todo lo que debemos hacer es calcular la cotangente de la altura entre la distancia horizontal.

Con el dato de la inclinación podemos saber ya que tipo de rampa o escalera debemos diseñar. Aquí no hay una solución universal, ya que según el país o incluso ciudad en la que nos encontremos es posible que haya variaciones en las inclinaciones mínimas y máximas permitidas por los códigos de edificación. Aunque las cifras exactas varían según donde estemos, los rangos aproximados son los siguientes:

  • 0º a 10º - Rampas
  • 10º a 20º - Escalinatas
  • 20º a 45º - Escaleras “tradicionales”
  • 45º a 60º - Escaleras molineras y de maquinaria
  • 60º a 90º - Escaleras marineras o de mano

MEDIDAS DE LOS PELDAÑOS

Por último, llegamos al paso más importante de todos, calcular las dimensiones exactas de los peldaños o escalones. Los peldaños se componen de dos partes, una parte vertical (contrahuella o tabica) y una parte horizontal (huella o pisa), es decir, una altura y una profundidad. La relación entre la inclinación, el trazado y las medidas de los peldaños debe ser perfecta para evitar posibles tropiezos. Si queremos que la escalera resulte cómoda y segura todos los escalones deben tener el mismo tamaño y cumplir estas dos fórmulas:

1 huella + 2 contrahuellas = 63/64 cm

1 huella – 1 contrahuella = 12 cm

La razón por la que estas fórmulas funcionan es porque una persona de estatura media recorre entre 63 y 64 centímetros con cada paso y subir escaleras debe percibirse como un desplazamiento natural, que no nos obligue a dar pasos agigantados o demasiado cortos. En escaleras de trazado curvo, cuando los peldaños tengan forma de cuña, la huella se medirá en el eje central del escalón.

Con estos datos sobre trazado, inclinación y peldaños ya podemos diseñar nuestras escaleras sin miedo a equivocarnos. Aún así, para facilitar aún más la labor de crear una escalera es importante conocer las dimensiones recomendadas para las tabicas dependiendo del uso de la escalera, estas recomendaciones son en algunos casos obligaciones marcadas por la normativa. Medidas recomendadas para tabicas:

  • Exteriores: 14-16 cm
  • Edificios públicos: 16-17 cm
  • En viviendas: 17-18 cm
  • En maquinaria: 10-25 cm
  • En escalas: >25 cm

OTRAS NORMAS (CTE ESPAÑOL)

Adicionalmente a todo lo anteriormente comentado, cabe reseñar las siguientes normas:

En escaleras de uso restringido (que no tienen uso público):

  • Ancho mínimo de 80 cm.
  • Huella mínima de 22 cm.
  • Contrahuella máxima de 20 cm.
  • En peldaños curvos, zona más estrecha 5 cm mínimo y zona más ancha 44 cm mínimo.
  • Si no hay tabica el vuelo mínimo será de 2,5 cm.

En escaleras de uso general

  • Ancho mínimo de 100 cm.
  • Para uso sanitario, educativo, público o comercial ancho mínimo de 120 cm.
  • El ancho mínimo no es del propio peldaño sino de paso libre entre paredes o barreras de protección.
  • Huella mínima de 28 cm.
  • Contrahuella entre 13 y 18,5 cm.
  • No se permite escalones volados (sin tabica) en zona de uso mayoritario de niños o ancianos.
  • Las mesetas tendrán la misma anchura que la escalera.
  • Si la escalera salva un desnivel superior a 55 cm deberá disponer de al menos un pasamanos.
  • Si el ancho de la escalera es superior a 120 cm deberá contar con pasamanos a ambos lados.
  • Si el ancho es superior a 240 cm entonces se colocará adicionalmente un pasamanos central.
  • Las barreras de protección tendrán una altura de entre 90 y 110 cm, excepto en escaleras pensadas para niños donde se colocará entre 65 y 75 cm.
  • El pasamanos se separará al menos 4 cm de la pared y debe permitir siempre el paso continuo de la mano.

CONCLUSIÓN

Diseñar una escalera puede parecer una tarea muy sencilla y casi cualquier persona podría crear una, pero si queremos que nuestra escalera resulte cómoda y segura y, al mismo tiempo, permita un tránsito rápido, entonces necesitamos tener unos mínimos conocimientos técnicos y, lo más importante de todo, saber usarlos correctamente.