Tipos de chimeneas y cuáles puedes instalar en tu hogar

A más de uno le podría extrañar que estemos hablando de chimeneas en pleno verano, con temperaturas que superan con facilidad los 40º, pero es que el concepto de chimenea como sistema de calefacción ha perdido mucho protagonismo frente a los sistemas más modernos, más eficientes y más sostenibles para calentar nuestro hogar. Esto ha hecho que las chimeneas hayan evolucionado enormemente en estos últimos años, de grandes chimeneas que generan montones de residuos y ocupan mucho espacio, a chimeneas portátiles que podemos controlar desde nuestro móvil.

La palabra hogar procede del latín “focus”, que significa también fuego. Desde los orígenes de la cultura occidental las casas han tenido siempre una llama viva, normalmente localizada en el centro de la vivienda. Está relación del hogar y el fuego ha ido despareciendo con el tiempo, ya que las necesidades de luz y calor han sido suplidas con soluciones más seguras y sencillas, pero el fuego sigue teniendo un efecto hipnótico y relajante en las personas. Las chimeneas son cada vez más un elemento de diseño y decoración, un objeto que invita a la reunión y al confort de aquellos que lo rodean.

1. Chimeneas de leña

Las de toda la vida, las que todos conocemos y que tan agradables son de encender en un día invernal. Las chimeneas de leña se siguen instalando en la actualidad pero cada vez es menos habitual encontrarlas en viviendas modernas.

Este tipo de chimeneas son las que más calor generan de todas y con una chimenea pequeña puedes llegar a calentar un salón por completo. Por desgracia, tiene multitud de inconvenientes que la hacen menos atractiva a los ojos del comprador. Entre estas desventajas encontramos:

  • Genera gran cantidad de residuos, principalmente cenizas.
  • Necesita espacio para almacenar leña. Encendiendo la chimenea a diario, el consumo de leña puede llegar a una tonelada al mes.
  • La temperatura es difícilmente regulable.
  • Es obligatoria la salida de humos a cubierta y requiere de un tiro de al menos 200mm de diámetro que con el aislamiento (obligatorio) ya se va a 250-300mm.
  • No se pueden desatender. El fuego debe ser alimentado a menudo para mantenerlo vivo y si se descuida puede causar accidentes.
  • Su rendimiento energético es muy bajo. La mayor parte del calor generado se pierde por el tiro.
  • Requieren de obra para instalarse.
  • Algunos de estos problemas se solucionan con la colocación de puertas, reguladores de tiro o recuperadores de calor, por esta razón, la mayoría de chimeneas de leña que se instalan actualmente son de tipo cassette.

¿Puedo instalarla en mi casa?

  • En pisos y vivienda colectiva – No. Si, originalmente, el edificio no contaba con chimenea de leña ya puedes ir olvidándote de ponerla en una reforma. Ninguna comunidad de vecinos ni ningún Ayuntamiento te permitiría realizar la obra. Si vives en el ático lo tendrías un poco más fácil al no afectar al resto de vecinos, pero aún así es muy difícil que se te concediera la licencia.
  • En chalets y viviendas unifamiliares – Es una posibilidad. Si tu casa no tiene un tiro para chimenea y quieres poner uno, debes saber que aunque la chimenea no altera los metros cuadrados de vivienda, si suele afectar al aspecto de fachada y a la altura total de la edificación, y estas dos alteraciones pueden darte problemas de cara al Ayuntamiento. Si quieres instalar una chimenea de leña en tu casa, consulta a un técnico competente antes de realizar ninguna obra.

2. Chimeneas de gas

Son el siguiente paso a las clásicas chimeneas de leña. Este tipo de chimeneas están muy extendidas en toda Europa, pero en España aún no acaban de tener el éxito que deberían. Su funcionamiento es tan sencillo como el de los fogones de una cocina y puede utilizar el mismo gas.

Entre las ventajas de estas chimeneas encontramos que no generan residuos, no generan humo,  ocupan poco, son muy eficientes, se encienden instantáneamente (incluso con mando a distancia) y son regulables. Pero la mayor ventaja frente a las chimeneas de leña es que necesitan un tiro menor y que vale con colocar un tubo galvanizado, por lo que reduce significativamente la dificultad de la obra.

Si hablamos de inconvenientes, la chimenea de gas no se libra de ellos, aunque en principio parezca muy superior a las de leña, este tipo de chimeneas tienen ciertos contras que no podemos pasar por alto:

  • Su instalación es más “técnica” que la de leña, por lo que se necesita mano de obra cualificada para instalarse.
  • Es necesario contar con instalación de gas en el edificio o vivienda… obviamente.
  • Son caras, muy caras, hasta 10 veces más cara que una chimenea convencional. Además el combustible, en este caso el gas, es también más caro que la leña.
  • Las llamas, aunque reales, son estáticas, es decir, que son siempre iguales. Para evitar esto existen chimeneas de gas que incluyen unos ventiladores que mueven las llamas. Además podemos incluir leña cerámica o guijarros para darle un aspecto más “realista”.

¿Puedo instalarla en mi casa?

  • En pisos y vivienda colectiva – No. Es el mismo caso que con las chimeneas de leña, se necesita un tiro y es raro que se te permita instalarlo en un edificio comunitario.
  • En chalets y viviendas unifamiliares – Es más fácil lograr instalar una chimenea de gas que una de leña. Como ya hemos mencionado, estas chimeneas pueden llegar a ocupar muy poco espacio y lo mismo ocurre con su tiro, por lo que, en principio, es más probable conseguir licencia para una de estas chimeneas.

3. Chimeneas de bioetanol

La tercera opción, junto a la chimenea  de leña y la de gas, para tener fuego real. El bioetanol es un combustible obtenido de la fermentación de las materias ricas en hidratos de carbono (azúcares) y su combustión es limpia. Esto quiere decir que las emisiones de estas chimeneas no son perjudiciales y, por lo tanto, no es necesario instalar un tiro.

Las chimeneas de bioetanol son una extraordinaria alternativa a las chimeneas tradicionales y a las de gas, ya que obtenemos llamas reales (para el efecto decorativo) y al mismo tiempo tienen un rendimiento energético del 100%, ya que al no tener tiro, todo el calor generado se queda en la estancia en la que esté la chimenea. Además de esto, las chimeneas de bioetanol no requieren de instalación, nada de nada, es como comprar cualquier otro mueble, lo sacamos de la caja y lo colocamos donde queramos. Estamos hablando pues, de chimeneas portátiles, con poder calorífico, con llama real, con regulación y sin ninguna instalación.

Como ya sabemos, todo lo que suena demasiado bien es porque esconde algún problema:

  • El bioetanol no es fácil de encontrar. Solo se vende en tienes especializadas en este tipo de chimeneas y además es caro, mucho más que los combustibles mencionados en las otras chimeneas.
  • Una chimenea mediana de unos 1,5 litros de capacidad puede mantener las llamas encendidas durante aproximadamente 5 horas. Podemos imaginar el gasto de bioetanol que haríamos si quisiéramos tenerla encendida todo el invierno y la de veces que sería necesario llenar el depósito.
  • Puede emitir olores. Esto solo ocurrirá si no compramos el bioetanol adecuado.

¿Puedo instalarla en mi casa?

Sí, sin ninguna duda. Da igual dónde viva, estas chimeneas se pueden instalar en cualquier lugar, incluso en exterior. Son muebles y, por lo tanto, no necesitan conectarse a nada, así que la libertad para su colocación es total. Solo debemos tener cuidado de evitar colocarlas cerca de elementos inflamables, aunque son chimeneas muy seguras al no generar chispas ni humos, la llama que generan es real.

4. Chimeneas eléctricas

Se acabaron las llamas y se acabo el calor, las chimeneas eléctricas son elementos meramente decorativos, son imitaciones de una chimenea real. Es cierto que la mayoría de modelos de chimenea eléctrica tienen la posibilidad de generar calor, pero esto lo hacen a través de una resistencia eléctrica y eso supone un gasto enorme si queremos calentar, por ejemplo, un salón entero. En estos casos, es mejor desactivar la función de calefacción o incluso olvidarnos de que la tienen si no queremos llevarnos un susto en la factura de la luz.

La mayor ventaja de estas chimeneas respecto a sus competidores es que son 100% seguras. Al no tener fuego de verdad, no hay humos, ni residuos, ni combustibles, ni mantenimiento, ni limpieza y, por supuesto, tampoco es necesario un tiro, además al ir conectadas a la red podemos implementarlas en la domótica de nuestro hogar y llegar a manejarlas desde nuestros móviles. Las chimeneas eléctricas más sencillas son planas, es decir, son pantallas con imágenes de fuego, pero lo más común a día de hoy son las chimeneas eléctricas 3D que imitan el fuego a través de juegos de luces LED parpadeando y, en algunos casos, incluyen además leña falsa que simula, también con luz, estar quemándose.

La evolución de las chimeneas eléctricas son las chimeneas de vapor de agua, que para lograr un efecto de fuego aún más realista utilizan unos evaporadores de agua combinados con luces LED y ventiladores. Al igual que en las chimeneas de bioetanol, estas chimeneas incluyen un depósito que, en este caso, solo necesitaremos llenar de agua.

 ¿Puedo instalarla en mi casa?

Si puedes instalar una televisión entonces también puedes instalar una chimenea eléctrica, un enchufe es todo lo que necesitas.