¿Qué es y para qué sirve el Certificado de Eficiencia Energética de los Edificios?

A día de hoy mucha gente no tiene claro qué es o para qué sirve el Certificado de Eficiencia Energética de una vivienda o edificio. De la misma manera, se desconoce en general quien está obligado a realizar dicho certificado y las consecuencias de no hacerlo, o hacerlo y no registrarlo, en el organismo competente. En este post trataremos de aclarar de manera resumida algunas de las dudas más frecuentes sobre este tema y explicar para qué sirve el certificado de eficiencia energética.

Para empezar hay que aclarar, a modo de introducción, que la realización de los certificados de eficiencia energética no es algo exclusivo de España. Se trata de una normativa impuesta por la Unión Europea y que en España se aplicó, ya con retraso, en el año 2013. Fuimos el último país de la UE en aplicarla.

El objetivo de este certificado, aunque algunos digan que es “para recaudar” o “un impuesto más”, no es otro que concienciar a la población del consumo energético de las viviendas o inmuebles que van a adquirir y fomentar la demanda de inmuebles eficientes desde el punto de vista energético. Igual que cuando compramos un electrodoméstico estamos concienciados de que es mejor uno con etiqueta con letra A (o A++) que con letra B, una vivienda consumirá menos según su calificación energética se acerque más a la A.

Así, la calificación energética es un dato a tener muy en cuenta antes de comprar una vivienda, unas cuantas letras más cerca de la A (o directamente una A) en la calificación energética, se traducirá en dinero que nos ahorramos cada mes y cada año. Como todos sabemos, la energía eléctrica, gas o gasoil suelen cotizar al alza, así que no está de más intentar comprar o construir viviendas que de entrada consuman poco.

¿QUIÉN ESTÁ OBLIGADO A OBTENER EL CERTIFICADO DE EFICIENCIA ENERGÉTICA?

Existen tres casos en los que el propietario de un inmueble está obligado a disponer de certificado de eficiencia energética:

  1. En los edificios de nueva construcción. Se realiza un primer certificado para el proyecto de ejecución y otro para la construcción ya terminada.
  2. En los edificios o partes de edificios existentes destinados a la venta o al alquiler.
  3. Los casos de edificios o partes de edificios cuya superficie útil sea ocupada por una autoridad pública y frecuentados habitualmente por el público. Siempre que dicha superficie útil sea superior a 250m2.

El propietario, además, es el responsable de encargar el certificado, conservarlo y solicitar su inscripción en el registro correspondiente de cada comunidad autónoma. Una vez que hemos registrado el certificado energético de un edificio, la validez del mismo es de 10 años desde la emisión y firma por el técnico, aunque el propietario puede actualizarlo antes de dicho periodo siempre que lo considere oportuno (por ejemplo, es recomendable actualizarlo si hacemos una reforma que mejore el edificio o vivienda en cuestión).

Es interesante saber que, si nuestra vivienda o edificio está obligado a tener certificado energético, este debe mostrar obligatoriamente la etiqueta de calificación energética obtenida en cualquier anuncio de venta o alquiler del mismo. Si alguien pretende vendernos un inmueble sin antes aportar el certificado energético, podemos incluso denunciarlo. Desde luego lo recomendable es no realizar la compra hasta tener el certificado energético, de manera que sepamos si el edificio o vivienda que compramos nos va a suponer un despilfarro energético o no, un dato muy interesante de cara a la negociación del precio de compraventa.

Por otro lado, también existen una serie de edificios o viviendas que no están obligados a disponer de certificado energético, estos son los casos más relevantes:

  • Edificios o partes de edificios utilizados para actividades religiosas.
  • Construcciones provisionales.
  • Edificios industriales, agrícolas o de defensa.
  • Edificios o partes de edificios aislados con una superficie útil inferior a 50 m2.
  • Edificios que se compren para reformas importantes o para su demolición.
  • Viviendas cuyo uso sea inferior a cuatro meses al año, o bien con un uso limitado al año y con un consumo de energía inferior al 25% de lo que resultaría de su utilización durante todo el año.

¿CUÁLES SON LAS VENTAJAS DE OBTENER UNA BUENA CALIFICACIÓN EN EL CERTIFICADO DE EFICIENCIA ENERGÉTICA?

Aunque no estemos obligados en todos los casos, disponer del certificado energético tiene ventajas, sobre todo si hemos realizado una inversión en la reforma de nuestro edificio o vivienda orientada a mejorar su eficiencia energética y su confort interior.

Este tipo de reformas o rehabilitaciones suelen centrarse en la mejora del aislamiento térmico en fachadas, forjados y cubiertas, sustitución de ventanas y renovación de los sistemas de climatización y agua caliente sanitaria por otros de alta eficiencia.

Entre las ventajas de obtener una buena calificación en el certificado energético podemos enumerar las siguientes:

  • El valor de mercado de nuestra vivienda será mayor, es decir, podremos venderla o alquilarla por un precio superior de manera justificada ya que consume menos energía, es más eficiente energéticamente.
  • Una buena calificación energética supone, como ya hemos dicho, menores costes energéticos y de mantenimiento. El edificio necesita menos energía para funcionar.
  • Las viviendas de bajo consumo energético se pueden considerar en cierto modo exclusivas, ya que el parque inmobiliario de España es muy viejo y estas viviendas son escasas.

Por último, otra de las grandes ventajas de una buena calificación energética es que desde enero de 2016 el Ministerio de Hacienda permite a los ayuntamientos rebajar hasta en un 20% el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) para aquellos edificios con una buena eficiencia energética, para beneficiarse de esta bonificación los propietarios deberán acreditar el certificado energético ante el ayuntamiento. Esta rebaja será mayor para los más eficientes:

  • Los edificios con calificación A se podrán bonificar hasta el 20%.
  • Los edificios con calificación B se podrán bonificar hasta el 16%.
  • En los edificios con calificación C la bonificación podrá llegar al 12%.
  • Los edificios con calificación D o E podrán obtener una bonificación de hasta el 8% y el 4% respectivamente.
  • Los inmuebles con calificación energética F o G no tendrán bonificación y tampoco aquellos que no dispongan de certificado energético.

Estas bonificaciones son opcionales y dependen de que nuestro ayuntamiento las ponga en práctica, pero ya existen varios territorios en nuestro país donde se aplican bonificaciones al IBI según el anterior criterio. Se espera que poco a poco más ayuntamientos incorporen estas bonificaciones.

Esta medida no grava a las viviendas que contaminen más, si no que bonifica a aquellas que menos energía consumen y menos contaminan, con la idea de impulsar la rehabilitación energética de los edificios. De esta manera, una reforma orientada a una mayor eficiencia es un gasto que, gracias al dinero que ahorramos en energía y en impuestos, podremos amortizar en un período de tiempo más que razonable.

¿CUÁLES SON LAS SANCIONES POR NO REALIZAR EL CERTIFICADO DE EFICIENCIA ENERGÉTICA?

Si somos propietarios de un edificio o inmueble de entre los obligados a disponer de certificado de eficiencia energética y no obtenemos el mismo adecuadamente, o no lo registramos en el organismo correspondiente, quedamos expuestos a ser multados de acuerdo a la Ley 8/2013, de rehabilitación, regeneración y renovación urbana.

Según el caso la multa puede ser de una cuantía mayor o menor. Las infracciones relacionadas con el certificado de eficiencia energética se clasifican en muy graves, graves y leves. A continuación enumeramos algunas de las causas que nos pueden llevar a incurrir en las mismas:

Infracciones muy graves (multa de 1.001 a 6.000 €)

  • Falsear la información de certificados de eficiencia energética.
  • Actuar como técnico certificador sin reunir los requisitos legales.
  • Publicitar una calificación de eficiencia energética que no esté respaldada por un certificado en vigor debidamente registrado.

Infracciones graves (multa de 601 a 1.000 €)

  • Incumplir las condiciones establecidas en la metodología de cálculo.
  • No presentar el certificado de eficiencia energética ante el órgano competente de la comunidad autónoma para su registro.
  • Exhibición de una etiqueta que no se corresponda con el certificado de eficiencia energética válido, registrado y en vigor.
  • Vender o alquilar un inmueble sin entregar el certificado de eficiencia energética registrado al comprador o arrendatario.

Infracciones leves (multa de 300 a 600 €)

  • Publicitar la venta o alquiler de edificios o unidades de edificios sin hacer mención a su calificación de eficiencia energética.
  • No exhibir la etiqueta de eficiencia energética (en un anuncio por ejemplo).
  • No renovar o actualizar el certificado de eficiencia energética.

A día de hoy, y de cara al futuro, existen más pros que contras para realizar un certificado de eficiencia energética firmado por un técnico competente y responsable. La calificación obtenida no debe preocuparnos si es baja, es un dato informativo que nos puede servir y debemos aprovechar para sopesar la opción de reformar nuestra vivienda o inmueble de cara a conseguir que sea más eficiente, menos contaminante y nos dé una mayor rentabilidad.

Si necesitas un certificado de eficiencia energética, o quieres mejorar la certificación energética actual de tu vivienda, en Arrevol estaremos encantados de ayudarte y asesorarte.