Zaha Hadid, arquitecta estrella

Hace unos días conocíamos la muerte de la arquitecta Zaha Hadid, una mujer referente de la arquitectura del siglo actual, muy criticada por algunos pero también muy galardonada y, de un modo u otro y en consecuencia, una arquitecta a tener en cuenta en el panorama actual y futuro de la arquitectura.

Zaha Hadid nació en Irak, Bagdad, en 1950, de familia adinerada, su padre era un banquero con éxito y su madre llevaba una vida dedicada al arte. Cuando Saddam Hussein tomó el poder, su familia emigró y acabó en Londres, en el año 1972. Antes de terminar allí, había estudiado Matemáticas en la Universidad Americana de Beirut, Líbano. Ya en Londres, ingresó en la AA (Architectural Association). Aquí se formó como arquitecta y nada más terminar entró en el recién creado estudio de Rem Koolhaas (OMA).

Zaha Hadid y Reem Koolhaas

Más adelante fundaría su propio estudio en Londres y trabajaría junto a su socio Patrik Schumacher. En sus diseños, integró el uso de tecnologías innovadoras, a menudo dando como resultado inesperadas y dinámicas formas arquitectónicas.

Debemos hacer también una pequeña mención a su carácter, muchos la describían como una mujer muy segura de sí misma y de aire desafiante.

Zaha Hadid y Patrik Schumacher

En general, su obra se caracteriza por la tensión, intensidad y sofisticación de las formas. Esta tensión y dinamismo es equivalente en el exterior y el interior de sus edificios. Su arquitectura tiene un carácter futurista, con líneas fluidas y contínuas, geometrías complejas que dan lugar a espacios que a veces parecen imposibles.

Zaha Hadid no abandona nunca su estilo propio, personal e identificativo. Antes de construir su primera obra ya había participado en numerosos concursos, algunos de los cuales ganó pero, dada la gran complejidad técnica que implicaban, muchos no llegaron a realizarse.

También es muy conocida su amplia colección de dibujos. Perspectivas y proyectos de una fase previa a su dedicación independiente a la arquitectura que anticipaban ya el futuro estilo de sus obras.

En 2004 alcanza su momento cumbre al convertirse en la primera mujer galardonada con el Premio Pritzker de arquitectura. Antes de este premio ya había conseguido otros como el Premio Mies van der Rohe (2003) o el RIBA Stirling Prize que ganó dos veces.

A continuación exponemos, cronológicamente, algunas de sus principales obras:

Estación de bomberos Vitra, Weil am Rhein (1994):

Trampolín de salto de esquí en Bergiesel, Innsbruck (2002):

Centro de Arte Contemporáneo Rosenthal, Cincinnati (2003):

Central BMW, Leipzig (2005):

Pabellón Puente de la Exposición Universal de Zaragoza (2008):

Museo MAXXI, Roma (2010):

Ópera de Guangzhou, Cantón (2010):

Centro Acuático de Londres (2011):

Centro cultural Heydar Aliyev, Azerbaiyán (2012):

Plaza Dongdaemun, Seúl (2013):

Galaxy Soho, Pekín (2014):