5 elementos y tecnologías que encontraremos en la vivienda del futuro

¿Cómo serán nuestras viviendas en el futuro? Muchos nos hacemos esta pregunta al ver el continuo avance de las tecnologías y la aparición de novedosos materiales. Aunque nuestro hogar sea un ámbito un tanto resistente al cambio, comienza a resultar habitual contar en nuestra vivienda con dispositivos controlables por voz o desde el teléfono móvil y, poco a poco, los electrodomésticos inteligentes invaden nuestros hogares.

En las viviendas antiguas, tenemos el hándicap de que una vivienda no es un elemento fácil de cambiar. En general, solemos habitar en ellas a largo plazo, las reformamos en el momento de entrar a vivir y con el paso de los años van quedando desactualizadas. Esta es una de las razones por las que una buena parte de la tecnología y los nuevos elementos que encontraremos en nuestras viviendas del futuro tendrán que poderse adaptar o incorporar a una vivienda antigua. Es decir, muchos no serán elementos integrados sino accesorios. Esto nos dará una gran flexibilidad a la hora de mantener nuestra vivienda actualizada sin necesidad de hacer grandes obras.

La vivienda nueva, sin embargo, deberá adaptarse a las nuevas generaciones, acostumbradas a vivir conectadas y rodeadas de tecnología que les hace la vida más fácil. Posiblemente estas generaciones ya no valoren tanto el hecho de tener una casa más grande o pequeña, sino mejor o peor conectada y que les facilite más las tareas del día a día, gracias a la fusión de nuevos materiales, tecnología y conectividad.

A continuación, recogemos algunos de las características que encontraremos en nuestras viviendas de aquí a unos años:

1. Electrodomésticos inteligentes

Es algo que avanza a pasos agigantados. Cada vez hay una mayor cantidad de pantallas en nuestras viviendas. La tele ya no está enchufada a la antena sino a internet y los distintos dispositivos electrónicos se comunican entre ellos (M2M, machine to machine) y con nosotros.

Las superficies como encimeras y mesas serán inteligentes, incluso la placa de cocina llevará integrados toda una serie de sensores que nos permitirá pesar y medir los ingredientes de una receta.

La seguridad será todavía mayor ya que entraremos a nuestras viviendas mediante reconocimiento facial o lectores de huella dactilar. Asimismo, hoy en día ya es normal disponer de sistemas de cámaras conectados a sensores y a nuestros móviles, que nos permiten vigilar el interior de nuestra vivienda y quién accede a ella estemos donde estemos.

2. Asistentes personales (Siri, Alexa, Jarvis…)

Los asistentes personales de inteligencia artificial se van mejorando día a día. En unos años estarán conectados con los electrodomésticos y con todos los dispositivos de nuestra vivienda y nos permitirán gestionarla a distancia, manejar electrodomésticos por voz y prepararlo todo a nuestro gusto antes de nuestra llegada. Estos asistentes podrán incluso aconsejarnos sobre que ropa ponernos o analizar nuestro estado de salud y de ánimo para darnos recomendaciones.

3. Espacios multiuso

Para el año 2050 se espera que el 80% de la población mundial (que por entonces equivaldrá a 7.200 millones de personas) viva en ciudades. Esto influirá en el tamaño de nuestras viviendas que será más ajustado. Sin embargo, la posibilidad de instalar paredes móviles hará que los espacios en uso se agranden y los que no estemos usando queden compactados aprovechando al máximo la superficie disponible. Así mientras cocinamos, el espacio del dormitorio se reducirá al mínimo y, por otro lado, el mismo espacio que usamos como salón podrá convertirse en dormitorio.

Llegando al extremo, la vivienda del futuro podría consistir en una sola estancia diáfana que se transformará atendiendo a las necesidades de cada momento. Imagina comprar una casa y poder contar con un espacio abierto y continuo, que puedes personalizar, configurar y distribuir de diferentes maneras.

4. Mobiliario flexible

Si el espacio es flexible más aún lo serán los muebles. Como hemos dicho antes las mesas irán adquiriendo protagonismo ya que se convertirán en superficies inteligentes donde lo mismo podremos cocinar, comer, consultar datos o compartir información. El sofá lo usaremos para ver contenido multimedia pero a la vez querremos comer y puede que también durmamos en él.

Cada vez dispondremos de menos muebles ya que cada uno de ellos tendrá varias funciones. Así lo afirma el jefe de diseño de IKEA (Marcus Engman) que cree que incluso un taburete podrá usarse como mesilla de noche como escalerilla y como asiento.

Por otro lado, también necesitaremos menos espacio de almacenamiento. Toda la información que ahora aún guardamos en discos y libros estará digitalizada y almacenada en la nube o en el ordenador central de nuestra vivienda.

5. Eficiencia energética

Por supuesto, como hemos hablado en otros post, la eficiencia energética, los materiales ecológicos y reciclados, serán denominador común de todas estas transformaciones. Nuestras casas consumirán la mínima energía necesaria gracias a que estarán perfectamente aisladas y protegidas de los agentes atmosféricos y a que los electrodomésticos y dispositivos cada vez serán también más eficientes. Incorporaremos sistemas de generación de energía renovable y nos acercaremos cada vez más a la vivienda autosuficiente.