Cómo dimensionar correctamente un baño. Dimensiones mínimas de los aparatos sanitarios.

Cuando se diseña un espacio, sea el que sea, se debe de tener siempre en cuenta la función que se va a desempeñar en él y, por lo tanto, se deberá prever el tipo de mobiliario que se colocará. Esto es mucho más prioritario cuando hablamos de diseñar baños, ya que la mayoría de los elementos que se colocan en él son fijos y su función es invariable.

Puedes descubrir más acerca de cómo dimensionar correctamente un baño en este otro post:

Diseñar un baño es una tarea que se ha ido simplificando con los años, no porque los arquitectos sean mejores, ni los propietarios menos exigentes, sino porque los muchos fabricantes de inodoros, bidés, lavabos, etc, dan cada día más y más soluciones, lo que permite crear baños con todo tipo de formas y tamaños. Aunque la variedad de opciones al elegir cualquier aparato sanitario sea apabullante, hay una serie de reglas y medidas mínimas que debemos respetar siempre.

Antes de ver las necesidades de espacio que requiere cada aparato sanitario es recomendable dar un repaso a la normativa sobre evacuación de baños del Código Técnico de la Edificación (CTE), ya que la forma de desagüar de cada aparato nos afecta enormemente a la hora de elegir la posición de cada elemento. CTE-HS-5:

Las redes de pequeña evacuación deben diseñarse conforme a los siguientes criterios:

a) el trazado de la red debe ser lo más sencillo posible para conseguir una circulación natural por gravedad, evitando los cambios bruscos de dirección y utilizando las piezas especiales adecuadas;
b) deben conectarse a las bajantes; cuando por condicionantes del diseño esto no fuera posible, se permite su conexión al manguetón del inodoro;
c) la distancia del bote sifónico a la bajante no debe ser mayor que 2,00 m;
d) las derivaciones que acometan al bote sifónico deben tener una longitud igual o menor que 2,50 m, con una pendiente comprendida entre el 2 y el 4 %;
e) en los aparatos dotados de sifón individual deben tener las características siguientes:
I. en los fregaderos, los lavaderos, los lavabos y los bidés la distancia a la bajante debe ser 4,00 m como máximo, con pendientes comprendidas entre un 2,5 y un 5 %;
II. en las bañeras y las duchas la pendiente debe ser menor o igual que el 10 %;
III. el desagüe de los inodoros a las bajantes debe realizarse directamente o por medio de un manguetón de acometida de longitud igual o menor que 1,00 m, siempre que no sea posible dar al tubo la pendiente necesaria.
f) debe disponerse un rebosadero en los lavabos, bidés, bañeras y fregaderos;
g) no deben disponerse desagües enfrentados acometiendo a una tubería común;
h) las uniones de los desagües a las bajantes deben tener la mayor inclinación posible, que en cualquier caso no debe ser menor que 45º;
i) cuando se utilice el sistema de sifones individuales, los ramales de desagüe de los aparatos sanitarios deben unirse a un tubo de derivación, que desemboque en la bajante o si esto no fuera posible, en el manguetón del inodoro, y que tenga la cabecera registrable con tapón roscado;
j) excepto en instalaciones temporales, deben evitarse en estas redes los desagües bombeados.

Inodoros y bidés

El inodoro es la pieza más importante dentro de un baño, no solo por su funcionalidad, sino también por su necesidad de situarse cerca de una bajante, como ya hemos visto que viene indicado en el CTE. El bidé, en cambio, es una pieza que cada vez vemos menos en los baños modernos, muchas personas lo olvidan por completo y otras lo sustituyen por soluciones más versátiles como los inodoros inteligentes (smart toilets) o las teleduchas para función bidé. Aún a pesar de la gran diferencia de protagonismo entre un aparato y el otro, ambos tienen unas necesidades de espacio muy similares.

Tanto el inodoro como el bidé necesitan un espacio libre de 70x120 cm. La separación lateral de estos aparatos con otro elemento del baño debe ser al menos de 15cm, y de 20cm hacia las paredes. Siempre que sea posible, dejaremos un ancho total de 80cm para mayor comodidad y, en los casos más óptimos, podremos dejar hasta 90cm.

Si no tienes suficiente fondo en tu baño para colocar un inodoro estándar, puedes optar por colocar un modelo compacto o un inodoro de cisterna empotrada, en este caso, si conseguimos que la cisterna quede dentro del tabique, ahorraremos mucho espacio en el baño. En el caso de colocar un inodoro suspendido, debemos tener en cuenta que debe quedar instalado a 45 cm sobre el suelo, sin contar la tapa.

Lavabos

Los lavabos pueden tener todo tipo de formas y tamaños y, a día de hoy, existen soluciones para casi cualquier situación que se pueda dar en un baño. Pero si ignoramos los lavabos más especiales, como podrían ser los modelos mini de tan solo 20cm de fondo, un lavabo estándar tiene unos 45 cm de fondo por 60 cm de ancho. Y en el caso de dos lavabos en una misma encimera o mueble, entonces hablamos de al menos 120 cm de ancho.

Más importante aún que el espacio en planta que ocupan los lavabos, es la altura idónea a la que se deben colocar. Si el lavabo está muy alto o muy bajo, puede resultar muy incómodo de usar. Lo más habitual es colocar el lavabo a 85 cm sobre el nivel del suelo. Sea lavabo encastrado o lavabo sobre encimera, la parte más alta del lavabo debe encontrarse a esa altura. Por supuesto, si el usuario de ese baño tiene una altura fuera de lo habitual (fuera del rango 1,50-2 metros), puede que prefiera que se coloque el lavabo a otra altura.

Los lavabos siempre van acompañados de un espejo de pared. Aunque en muchos sitios podemos oír hablar de las alturas correctas para colocar un espejo, ya sean 35cm desde la encimera o 10cm desde el grifo o el lavabo, lo cierto es que cada uno coloca el espejo como más le gusta. La limitación de 2 metros en altura de los espejos, otro dato muy extendido, tiene también poco sentido en muchos casos. Si no sabemos qué hacer con los espejos del baño siempre podemos recurrir a estas cifras, pero lo cierto es que lo mejor es mirar cada caso por separado.

Bañera y duchas

Las bañeras y las duchas, aún teniendo un mismo uso, son casos casi opuestos en lo que a ocupación del espacio se refiere. Las bañeras tienen unos tamaños fijos según su forma de uso, habitualmente tienen 70 cm de ancho y 42 cm de altura y su largo va desde 1 metro hasta 2 metros. Este es el caso de las bañeras más estándar, ya que podemos encontrar bañeras muchísimo más grandes, con modelos para varias personas al mismo tiempo y modelos tipo jacuzzi. Según como se desee usar la bañera deberíamos elegir un tamaño u otro. La altura del usuario también juega un papel importante en este caso.

Las duchas tienen, por decirlo de alguna forma, mayor “libertad artística”. Debido a que un plato de ducha puede hacerse de obra, con el tamaño, forma y acabado que queramos, no hay ningún límite de dimensiones cuando hablamos de duchas. Si debemos tener en cuenta que una ducha no debería tener nunca menos de 60x60 cm, este es un tamaño mínimo para casos extremos, para tener una ducha más cómoda no deberíamos bajar de 70 cm de fondo.

La entrada a estas bañeras y duchas también tiene sus dimensiones mínimas. En todo lo posible, procuraremos que el paso libre sea de 60cm. En el caso de colocar un fijo en lugar de una mampara podemos reducir el paso hasta 50cm, pero nunca menos. También podemos utilizar pasos de 50-55 cm para los baños más pequeños.


En un futuro post hablaremos de las formas más óptimas para organizar un baño o un aseo.