Climatización eficiente en tu vivienda: suelo radiante-refrescante

Cada vez son más las personas que se interesan por la instalación de calefacción a través de suelo radiante. No todos saben que el suelo radiante, además de servir para calentar la vivienda, también puede servir para enfriarla. Este es el denominado suelo refrescante. Cuando tenemos una instalación con ambas posibilidades (calentar y enfriar), hablamos de una instalación de suelo radiante-refrescante. Se trata de una opción cada vez más demandada debido a sus múltiples ventajas ya que va asociada, en la mayoría de los casos, a instalaciones de alta eficiencia energética. Un término con el que, por suerte, cada vez estamos más familiarizados y concienciados.

¿Qué es el suelo radiante?

Se podría decir que el suelo radiante es la versión moderna del hipocausto romano.

Para empezar aclaremos que vamos a hablar del suelo radiante por agua (también existe el suelo radiante eléctrico pero es mucho menos eficiente, al menos en viviendas).

El suelo radiante-refrescante es una instalación integral de climatización que se sirve de alguno de los paramentos de la vivienda para radiar temperatura y así conseguir un estado de confort de los usuarios. Aunque mucha gente lo desconoce, el “suelo” radiante bien podría llamarse “paramento” radiante, porque se puede instalar tanto en suelos, como en techos, como en paredes. Es cierto que desde el punto de vista práctico los mejores puntos para su instalación son el suelo y el techo, siendo la instalación en el suelo la que más se utiliza a día de hoy.

Instalación de "suelo" radiante en el techo

Hay que tener en cuenta que, si realizamos una instalación radiante en una pared, techo o suelo, deberemos tener cuidado de no agujerearla para no dañar la instalación, esta es una de las principales razones de que su uso más extendido sea en el suelo (que es el paramento con menor tendencia a ser agujereado).

Instalación de "suelo" radiante en paredes

En muchas ocasiones se dice que el suelo radiante funciona, pero el refrescante no “porque el aire caliente asciende y el frío se queda abajo con lo cual no puede funcionar bien”. Pero esto no es así porque, como hemos dicho, el suelo radiante se basa en la radiación, no en los movimientos o circulaciones de aire. Estas instalaciones consiguen radiar temperatura de manera uniforme desde el paramento emisor al resto de la estancia, solamente en los puntos más alejados del paramento emisor detectaremos una temperatura ligeramente inferior o superior.

¿Cómo funciona?

Como explicábamos en el apartado anterior, el suelo radiante-refrescante climatiza gracias a la radiación de una superficie emisora (suelos, techos o paredes). Esta superficie emisora esconde en su interior un sistema de tubos que contienen agua a una temperatura determinada (de unos 35°C para calefacción y en torno a 18°C para refrigeración).

Los tubos del suelo radiante van recubiertos por una capa de mortero que se calienta o enfría según la temperatura del agua que recorre la instalación. De esta manera, en vez de tener elementos puntuales que calientan o enfrían nuestra vivienda (como radiadores o splits de aire acondicionado), disponemos de toda la superficie del suelo para aclimatar el espacio. Esta es la razón por la que el sistema de suelo radiante puede funcionar con temperaturas tan bajas (en el caso de la calefacción por radiadores el agua circula por los mismos a una temperatura de en torno a 80°C, en el suelo radiante es suficiente con unos 35°C).

Termografía de un suelo radiante en funcionamiento

Al funcionar a bajas temperaturas, calentar o enfriar el agua que circula por el interior de los tubos cuesta menos, y es por eso que el suelo radiante se puede configurar fácilmente como un sistema de alta eficiencia energética. Si hablamos de suelo radiante-refrescante, muy probablemente la mejor opción sea utilizar un sistema de aerotermia. Si solo queremos usar el suelo radiante para calefactar, entonces podemos recurrir a una caldera de condensación de alta eficiencia para atemperar el agua. Combinar una caldera de alta eficiencia con una aerotermia también es una buena opción.

Pero no terminan aquí las posibilidades. Los pozos canadienses, la geotermia o las instalaciones termosolares e incluso fotovoltaicas, son también opciones compatibles con la climatización por suelo radiante. Lo mejor es consultar con un arquitecto o con un técnico especializado en este tipo de instalaciones sobre cuál es la opción más conveniente en nuestro caso.

Sea cual sea el sistema utilizado para calentar o enfriar el agua del circuito, el suelo radiante es un sistema con una inercia térmica muy elevada. Esto quiere decir que una vez que alcanza la temperatura necesaria, la mantiene con una facilidad considerable y con aportes de energía mínimos. Digamos que le “cuesta” cambiar de temperatura, lo que también, según el caso, puede llegar a ser una desventaja.

Elementos que lo componen

Hay que tener en cuenta el espacio que ocupan todos los elementos necesarios para la instalación.

Los elementos necesarios para una instalación de suelo radiante es otro punto que genera muchas dudas. Antes de nada, podemos encontrarnos con dos situaciones:

  1. En el caso de una obra nueva, contar con un sistema de suelo radiante-refrescante para aclimatar la casa no debería ser un problema, es una opción más que el arquitecto encargado del proyecto deberá implementar.
  2. En el caso de una reforma en un piso, poder contar con una instalación de suelo radiante no está garantizado ya que necesitamos un espesor de en torno a 10 cm (si se instala en suelo) para su correcta colocación (aunque hoy en día existen sistemas pensados para ocupar aún menos). Esto quiere decir que deberemos picar el suelo y el recrecido (capa de mortero bajo el suelo) de todas las estancias a aclimatar para conseguir ese margen de 10 cm donde meteremos el sistema de suelo radiante. Si esto no es posible, la única alternativa es crear un escalón en algún punto de la vivienda, algo que si se hace con criterio no tiene por qué ser una mala solución.

En una instalación de suelo radiante serán necesarios los siguientes elementos:

  • Un sistema de generación: Que como hemos dicho podrá ser una caldera, un sistema de aerotermia, una combinación de ambos u otros sistemas de alta eficiencia de los nombrados anteriormente. Será el encargado de suministrar el agua a la temperatura necesaria para aclimatar las diferentes estancias de la vivienda. Según el sistema que elijamos tendremos que reservarle más o menos espacio.

Máquina de aerotermia para suelo radiante-refrescante

  • El suelo radiante en sí mismo: Se podría decir que ocupa mucho y a la vez nada ya que una vez instalado, no se percibe, pero se extenderá a lo largo de toda la superficie emisora de un local o vivienda (normalmente todo el suelo). Está formado a su vez por tres elementos: paneles aislantes, tubos y mortero. En primer lugar, se colocan los paneles aislantes los cuales suelen llevar incorporados unos tetones para facilitar la colocación y distribución de todas las tuberías que llevan el agua, sobre estos paneles se coloca todo el entramado de tubos, por último, estos dos elementos se recubren con una capa de mortero, con un mínimo de 3 cm de espesor sobre los tubos. Esta última capa es muy importante, ya que es la que proporciona inercia al sistema mediante su contacto directo con la red de tubos. Es recomendable agregar al mortero un aditivo que optimiza el contacto entre los tubos y el mismo para mejor la eficiencia de todo el sistema.

Distribución de tubos de suelo radiante para su posterior recubrimiento con mortero

  • Armarios de colectores: Se trata de los elementos a ocultar dentro de una instalación de suelo radiante ya que no son muy estéticos. Son unos armarios de registro en cuyo interior encontramos todas las válvulas de ida y retorno encargadas de regular los diferentes circuitos de la instalación de suelo radiante. Suelen empotrarse en la pared y pueden ocultarse detrás de puertas, dentro de armarios, muebles, etc. Pero debemos tener en cuenta que han de ser accesibles para el correcto mantenimiento de toda la instalación.

Armario de colectores empotrado en pared

Ventajas e inconvenientes del suelo radiante-refrescante

Como toda instalación el suelo radiante presenta sus ventajas, pero también algunos inconvenientes. Los resumimos en la siguiente tabla:

Otros puntos a tener en cuenta

El suelo radiante es un sistema muy eficiente pero no por instalarlo significa que nuestra vivienda vaya a ser más eficiente. Este tipo de instalaciones deben ir complementadas con un adecuado aislamiento térmico de la vivienda y una correcta instalación de los cerramientos y ventanas. Si tenemos por costumbre dejar las ventanas abiertas, el sistema funcionará, e incluso puede que caliente o enfríe la casa, pero por supuesto dejará de ser eficiente. 

Instalación de suelo radiante terminada, todo el entramado de tubos queda oculto por el mortero

También hay que tener en cuenta que el suelo radiante no renueva el aire de la vivienda y por lo tanto no equilibra ni puede compensar el exceso de humedad que se puede dar, por ejemplo, si realizamos una fiesta o cualquier otro tipo de evento social (las personas al respirar y transpirar emitimos vapor de agua). En estas situaciones, o en lugares con una humedad elevada de manera habitual, puede ser recomendable compensar las instalaciones de suelo radiante-refrescante con sistemas de ventilación, renovación de aire o de regulación de la humedad del ambiente.