9 consejos para aislar tu vivienda de los ruidos molestos

Existen muchos métodos para aislar nuestra vivienda de los sonidos molestos.

Sólo los más afortunados no habrán sufrido nunca los ruidos molestos del vecino o del exterior en alguna de las casas que hayan habitado. Concretamente, en España seis de cada diez españoles pasan más de dos horas al día expuestos a niveles perjudiciales de ruido, lo que nos sitúa como el segundo país más ruidoso del mundo.

La contaminación acústica de las grandes ciudades o, simplemente, unos vecinos ruidosos, aunque sean comunes, no son problemas que debamos menospreciar ya que está demostrado que afectan a nuestra salud y consecuentemente a nuestra calidad de vida.

En general, sufrimos ruidos que pueden proceder:

  • De nuestra propia vivienda (las instalaciones, tuberías o el propio uso que le damos).
  • De las viviendas colindantes, ya sea el vecino de arriba, el de abajo, alguno del piso de al lado o todos a la vez (oímos sus voces, golpes, pasos y a veces también sus tuberías y otras instalaciones).
  • Del exterior (mayormente el tráfico) y este es el más extendido ya que afecta a un 60% de la población.

En rojo los sonidos aéreos, en naranja los sonidos de impacto y en amarillo los que se transmiten por puntos débiles (enchufes y otras instalaciones).

Para empezar debemos hacer una distinción muy clara. Hay dos tipos de ruidos entre los que nos afectan dentro de una vivienda:

  • Los ruidos aéreos o sonidos que se transmiten por el aire (la voz, la música del vecino, ruido del tráfico, etc.)
  • Los ruidos de impacto o golpes y vibraciones, que nos llegan no sólo a través del aire si no principalmente a través de elementos rígidos del edificio como son las paredes, los pilares y los suelos (los tacones de la vecina, sillas o muebles que se arrastran, vibración de alguna instalación o electrodoméstico, etc.)

En este post vamos a dar algunos consejos para conseguir que estos ruidos sean menos molestos y los percibamos lo mínimo posible ganando así en tranquilidad y calidad de vida en nuestra vivienda.

Debemos tener en cuenta que hasta el año 2009 no se introdujo en el Código Técnico de la Edificación normativa específica para proteger nuestros hogares del ruido. Por esta razón, casi todas las soluciones pasan por hacer obras de mayor o menor envergadura. Así que, si estás pensando en reformar tu vivienda y quieres asegurar la paz y la tranquilidad en tu futuro hogar, aprovecha, porque es uno de esas cosas en las que merece la pena invertir una parte del presupuesto.

1. HAZ TRASDOSADOS ACÚSTICOS.

 La madera también es un buen aislante acústico. En la foto, paredes trasdosadas con paneles OSB.

La madera también es un buen aislante acústico. En la foto, paredes trasdosadas con paneles OSB.

Es una de las opciones más extendidas. Sobre los tabiques preexistentes que linden con los vecinos o donde esté el origen de las molestias acústicas, coloca una capa de aislamiento acústico (espuma de poliuretano, paneles de corcho, lana de roca, fibra de celulosa,…) y después cúbrelo con un trasdosado de pladur autoportante.

Es importante no perforar la capa de aislamiento acústico que hayamos añadido para que la solución funcione adecuadamente. Se trata de una solución bastante sencilla y que tan sólo tiene entre 8 y 10 cm de espesor.

2. MEJOR VENTANAS CON VIDRIOS DE DIFERENTE ESPESOR.

Si nuestra vivienda da a una calle muy ruidosa hay que prestar especial atención a las ventanas. No solo deben estar perfectamente selladas y ser preferiblemente de PVC (que aísla mejor frente al ruido que el aluminio) sino que además deberán ser de doble vidrio y, para dificultar la propagación de las ondas sonoras, los vidrios deberán tener diferente espesor (por ejemplo uno de 6mm y otro de 8mm). También es preferible que sean practicables u oscilobatientes ya que tienen un cierre más hermético que las ventanas correderas, dificultando la propagación del sonido.

3. PUERTAS MACIZAS.

Hoy en día se colocan en muchas ocasiones puertas huecas que son más económicas y pueden tener igualmente un buen acabado y aspecto final. El problema es que la masa es una de las mejores manera de aislar acústicamente, es decir, una puerta maciza y de alta densidad aisla del sonido mucho mejor que una puerta hueca.

4. AISLA TAMBIÉN LOS TECHOS.

Tanto si el sonido viene de los vecinos de arriba como si por nuestra parte queremos evitar producirles molestias, actuar sobre los techos es una buena opción. Si se trata de taconeos, pasos o ruidos de impacto, lo mejor es colocar un techo suspendido. No es lo mismo que un falso techo convencional. El techo suspendido cuenta con una serie de anclajes que absorben las vibraciones y dificultan la propagación de los sonidos de impacto. 

Si tan sólo se trata de voces, música y demás ruidos aéreos, bastará con colocar un falso techo estándar separado 10cm o más del original para poder introducir en este espacio un aislante acústico que reducirá considerablemente las molestias por estos ruidos.

5. ALEJA LAS INSTALACIONES DE LAS ZONAS MÁS PRIVADAS.

A veces no planificamos nuestras obras lo suficiente y luego tomamos decisiones demasiado rápido. ¿Dónde coloco la unidad interior de aire acondicionado? ¿Por dónde pasarán los conductos? ¿Y las tuberías del agua? Siempre es mejor concentrar todas las instalaciones en los falsos techos de zonas comunes o de paso y lo más alejadas posible de las zonas de descanso. Trasteros, baños y despensas son una buena opción para alojar el sistema de climatización. Las tuberías y conductos es mejor que discurran concentradas por los falsos techos de vestíbulos y pasillos. También debemos evitar que queden embebidas tuberías de suministro de agua o de desagüe en paredes limítrofes con dormitorios. Si cuentas con un arquitecto para planificar y diseñar tu futura vivienda tendrá en cuenta estos aspectos.

6. ANTES DE RECRECER EL SUELO, COLOCA UNA BARRERA ACÚSTICA.

La moqueta es una forma sencilla de aislar acústicamente nuestro suelos aunque existen métodos más eficaces.

Cuando cambiamos el solado de nuestra vivienda, muchas veces es necesario picar y retirar el recrecido de mortero que hay debajo debido a los desniveles e irregularidades del mismo. Para colocar el futuro nuevo suelo será necesario un recrecido normalmente de entre 4 y 8cm. Si es tu caso, reduce el recrecido de mortero (que si no lleva suelo radiante puede ser de tan solo 3cm) y aprovecha para colocar, antes del recrecido, una barrera acústica de un par de centímetros en forma de paneles aislantes de lana de roca o fibra de celulosa de alta densidad. Esto hará que tu nuevo suelo quede totalmente aislado de los vecinos de abajo, ni te molestarán ni les molestarás tú a ellos.

7. ENTRE HABITACIONES, MEJOR AISLAR.

Aunque nos aislemos de los vecinos, a veces también es buena idea aislarnos de nosotros mismos. Las puertas macizas son uno de los requisitos. Los tabiques de pladur de doble placa a cada lado y con aislamiento en su interior también son recomendables si no queremos escuchar ruidos de unas habitaciones a otras. Ejecutados de esta manera, los tabiques de pladur aislan mejor del ruido que los de ladrillo.

8. LOS TEJIDOS TUPIDOS TAMBIÉN SON BUENOS AISLANTES.

Si estamos más limitados de presupuesto o no queremos hacer obra, debemos saber que las telas también son una buena barrera acústica. Cuanto más densas y tupidas mejor y las podemos colocar de diferentes maneras. Incluso podemos añadir moqueta en algunas estancias. Echándole un poco de imaginación conseguiremos un buen resultado.

9. HABLA CON TUS VECINOS.

Antes de hacer nada de lo mencionado anteriormente, habla con tus vecinos. Puede que hablando amablemente os entendáis y consigas que, simplemente, hagan menos ruido. Otra opción con los vecinos, es compartir gastos de la insonorización de aquellos tabiques existentes entre vuestras casas ya que los dos saldréis beneficiados.

Si vas a reformar tu casa y no quieres tener problemas de ruido, lo mejor es que consultes con un arquitecto u otro especialista en la materia que te pueda aconsejar. El aislamiento acústico de una vivienda tiene algunos detalles complejos y requiere de una buena ejecución para que funcione correctamente.

En Arrevol nos esforzamos a diario para diseñar y construir hogares donde prime la calidad de vida, por eso siempre recomendamos a nuestros clientes distintas opciones no sólo para protegerse de los ruidos más molestos, sino para vivir mejor. Porque una vivienda no es un espacio cualquiera, es el lugar donde viviremos muchos años, donde creceremos, donde nos cuidaremos y donde formaremos a nuestra familia y por eso, siempre que hablamos de comodidad y calidad de vida, merece la pena.