6 consejos antes de empezar la reforma de tu vivienda

Cada año son más los que optan por dar un lavado de cara a su vivienda en lugar de adquirir una nueva. Aunque una reforma pueda parecer muy sencilla a primera vista, es recomendable no precipitarse e informarse bien antes de comenzar.

1. Siempre con licencia

La mayoría de las personas que se enfrentan a una reforma por primera vez en su vida no conocen los trámites necesarios para llevarla a cabo de forma legal y de acuerdo a las normativas establecidas en cada ciudad. Si cuentas con un arquitecto o constructor profesional, será su labor comentarte qué licencias y trámites deberás llevar a cabo en el Ayuntamiento o, simplemente, el profesional en cuestión puede encargarse de ello y liberarte de esas cargas.

Es importante saber que, en caso de no contar con licencia a la hora de hacer la reforma, las multas irán dirigidas al propietario de la vivienda y, en casos de ampliación, se puede llegar a obligar al propietario a demoler parte de la vivienda.

En cada comunidad y en cada provincia las licencias requeridas son diferentes. Algunos tipos de reforma ni siquiera necesitan contar con licencia. Para saber con seguridad que tipo de licencia vas a necesitar consulta a un profesional de confianza o pregunta en tu Ayuntamiento correspondiente.

2. Un diseño a tu medida

Cuando te decides a reformar tu vivienda es normal que en tu cabeza ronden multitud de ideas de lo que te gustaría añadir, quitar o cambiar, y que te marques una serie de requisitos básicos, como cantidad de baños, tamaño de la cocina, etc. Si te pones en contacto con una constructora te realizará un diseño sencillo que cumpla los requisitos demandados pero, rara vez, irá más allá.

Al reformar tu vivienda debes tener en cuenta que todo piso o chalé tiene un extraordinario potencial y el diseño debe saber exprimirlo al máximo. Para lograr un diseño más acorde a tus expectativas y al mencionado potencial de la vivienda es recomendable encargar el diseño a un arquitecto. Por una mínima fracción de lo que cuesta una reforma puedes tener un diseño realizado por un profesional pensado para sacar el máximo partido a la vivienda y que, al mismo tiempo, se adapte a todas tus ideas.

Si la obra es muy compleja y complicada de entender a través de los planos, el arquitecto puede también realizar dibujos o infografías del interior de la vivienda para facilitar su compresión.

3. Compara varios presupuestos

Los precios en la construcción son libres. Un constructor o un albañil puede cobrar lo que quiera por la mano de obra. Incluso un mismo material puede variar de precio de un presupuesto a otro, ya que las constructoras acostumbran a tener acuerdos con determinados proveedores y así poder ajustar el precio. Si pides varios presupuestos a distintas constructoras verás que puede haber variaciones muy grandes, sobre todo si no les comentas cuánto dinero tienes pensado gastarte y dejas que cada uno realice su propio diseño.

Para poder controlar mejor los precios y saber exactamente en que te estás gastando el dinero, lo mejor que puedes hacer es tener un diseño de antemano (como mencionábamos en el punto anterior) para que las distintas constructoras tengan que presupuestar la obra sobre una misma base. De esta forma te aseguras no tener sorpresas durante la obra y tienes la tranquilidad de saber que has elegido a la mejor constructora de entre todas las opciones.

4. Mejor sin prisas

A nadie le gusta esperar pero también es sabido que las prisas no traen nada bueno. Cuando te vayas a enfrentar a una reforma no intentes acelerar el inicio de las obras. Cuanto más rápido empieces menor tiempo habrá para tomar decisiones importantes y mayor posibilidad de que surjan imprevistos. Una buena planificación antes de la obra puede acabar ahorrándote varias semanas de obras.

Deja que tu arquitecto o constructor te asesore en la elección de acabados, materiales y demás, para facilitarte el proceso y permitir un desarrollo más fluido de la obra. Ten en cuenta que aparatos sanitarios, como un inodoro o un lavabo, pueden tardar meses en llegar desde que se encargan, por ello es importante no dejar estas decisiones para el final.

Recuerda: Empezar la reforma una semana más tarde puede significar acabarla una semana antes.

5. No obvies el contrato

Muchas personas no ven necesario firmar un contrato con la constructora, o con el profesional que estén contratando, pensando que nada puede salir mal. Los denominados “chapuzas”, que tanta gente coge en lugar de una constructora o un arquitecto, son los primeros que van a intentar evitar firmar un contrato y no sin razón. Piensa en los contratos como en una manera de evitar sustos durante la obra y después de ella.

En el contrato que firmes con los profesionales pertinentes es recomendable incluir una penalización económica por sobrepasar en varias semanas el tiempo estimado de obra, así como una cláusula acordando que el profesional tendrá que absorber cualquier subida de precio que se deba a una mala previsión o realización de su trabajo.

6. Los vecinos siempre bien informados

Nadie se acuerda (o no se quiere acordar) de sus vecinos cuando va a reformar su vivienda, pero es muy importante que tengamos dos temas en cuenta cuando vayamos a realizar una obra que pueda afectar a nuestros vecinos, ya sea en un piso o en una urbanización:

La aprobación de los vecinos – Hay varios apartados de una reforma de una vivienda que requieren de la aprobación de la junta de vecinos para poder llevarse a cabo en el edificio o urbanización. Obras que alteren las instalaciones cuando sean centralizadas, obras que afecten al aspecto de la fachada, ampliar la vivienda o incluso cerrar una terraza, requieren de la previa aprobación en junta de los vecinos de la comunidad.

Las molestias – Una reforma integral de una vivienda de unos 100 metros cuadrados puede llevar entre 2 y 4 meses de obra o, lo que es lo mismo, entre 2 y 4 meses de ruido y golpes. Todos hemos sufrido la obra de algún vecino, así que no está de más que, cuando nos toque a nosotros hacer la obra, avisemos a los vecinos que se puedan ver afectados por la duración de las obras y que tengamos cuidado con los horarios en los que se hace ruido.

Conclusión

La mejor forma de evitar sustos y sorpresas cuando vayas a realizar una reforma en tu vivienda es contar con un profesional, ya sea un arquitecto especializado en reformas o una buena constructora, que se encargue de realizar todas las gestiones pertinentes para la obra, de asesorarte durante todo el proceso de la reforma y que controle en todo momento el presupuesto para evitar subidas inesperadas.

Si estás pensando en realizar una reforma en tu vivienda puedes ponerte en contacto con nosotros a través del siguiente botón de contacto o llamando a cualquier de los dos números de teléfono situados en la parte inferior de la página web.