6 consejos a tener en cuenta durante la reforma de tu vivienda

Todo el mundo busca tener una reforma libre de sorpresas, con un presupuesto cerrado y un plazo fijo, pero para lograr esto es necesario que arquitectos, constructora y cliente pongan de su parte y sigan estos consejos.

Ya dejamos en un post anterior varios consejos para aplicar antes de comenzar la reforma de nuestra vivienda. Hoy, en cambio, repasamos varias claves que debemos  tener muy presentes durante el desarrollo de las obras para asegurarnos una reforma perfecta y sin sustos.

1. No compres nunca tus propios materiales

Cuando pedimos varios presupuestos a distintas constructoras, es posible que nos llame la atención la gran diferencia de precio que puede existir en un mismo material. Esto puede suscitar dudas y alimentar la curiosidad de muchos, animándoles a buscar ellos mismos los materiales necesarios para la obra, algo que sucede mucho con el equipamiento y los acabados de los baños.

Aunque esto puede resultar muy tentador en ocasiones y muchos piensen que así se van a ahorrar mucho dinero, lo cierto es que es una práctica muy poco recomendable. Los precios que vemos en internet o en las tiendas físicas son precios, en general más bajos, porque no incluyen ni suministro ni montaje, dos aspectos que el constructor siempre tiene en cuenta. Además, la mayoría de profesionales contamos con descuentos especiales en multitud de materiales, no accesibles al público general.

A no ser que hayas encontrado una ganga en las rebajas o en un evento como el famoso “black friday”, lo mejor es dejar que los profesionales que hayas contratado se encarguen de comprar todo el material necesario para la obra.

2. Tómate tu tiempo antes de empezar, no tanto después

Si antes de empezar tu reforma es tiempo para reflexionar, dar vueltas a la distribución, cambiar de opinión y, en general, tomarse todo el tiempo necesario para tener el diseño perfecto para tu casa, una vez comenzada la obra el tiempo es oro. Cuando la reforma ya esté en marcha, cada cambio que introduzcamos, cada decisión que nos cueste tomar o cada nueva idea que tengamos, va a suponer un retraso en el plazo de obra y, por lo tanto, más dinero que repercute en el cliente.

La mejor forma de evitar esto es contar con el profesional adecuado, arquitectos e interioristas, que hayan hecho todo el trabajo previo para facilitar el avance de la obra y que medien entre cliente y constructora para que no se produzca ningún retraso por no tomar una decisión a tiempo.

3. Aísla y ahorraras

La mayoría de personas, ya pertenezcan al mundo de la construcción como si no, suelen pensar que la mejor forma de climatizar una vivienda es instalando los mejores radiadores del mercado o la máquina más grande y más cara de aire acondicionado. Pero la realidad es que las instalaciones de calefacción y refrigeración de una vivienda no serían necesarias si esta contase con un buen aislamiento en sus fachadas y cubiertas, buenas ventanas y los sistemas pasivos correspondientes.

Si estamos haciendo la reforma de nuestra vivienda con la intención de tener un lugar en el que vivir durante muchos años entonces no debemos dudarlo ni un segundo. Aunque suponga una inversión mayor en la reforma, la obra es el momento perfecto para aprovechar y aislar debidamente nuestra casa y así ahorrarnos miles de euros en calefacciones y aires acondicionados cada año.

4. Haz al menos un cambio impresionante

Todos queremos tener una casa única, personal e impactante, una casa que nos maraville cada día y que despierte la curiosidad de sus visitantes… pero, por encima de todo, queremos una casa en la que estemos cómodos, una casa que cumpla todos nuestros requisitos diarios. Tratándose de una vivienda, la funcionalidad de sus estancias no es discutible y debe ser siempre lo primero a tener en cuenta cuando nos decidimos por un diseño.

Dicho todo esto, no debemos apartar nuestros deseos, gustos y, a veces, caprichos por completo cuando estamos realizando la reforma de nuestra vivienda. Trata de buscar el equilibrio entre lo útil y lo bello y, sobre todo, introduce al menos un detalle espectacular y llamativo, un pequeño cambio en una estancia de tu casa que la convierta en un espacio completamente único e irrepetible, no te arrepentirás.

5. No apures el presupuesto

Se está haciendo cada día más común que constructoras y demás profesionales vendan reformas sin sustos ni sorpresas, con presupuestos cerrados e invariables. Pero, siendo sinceros, sabemos que los presupuestos cerrados son más fantasía que realidad. La única forma de conseguir un presupuesto cerrado es añadiendo una partida específica para imprevistos, que no se pagará en caso de que todo vaya según lo planeado.

Los imprevistos existen y siempre estarán ahí, un estudio previo de la vivienda realizado por un arquitecto u otro técnico reducirá drásticamente los “sustos” de la obra, pero jamás los reducirá a cero. Ciertos aspectos ajenos a la obra, como los vecinos o el clima, pueden afectar a la obra y su presupuesto, por ello es recomendable siempre tener un pequeño colchón en el presupuesto.

6. Confía en tus profesionales

Siempre existe margen para la mejora, pero para poder realizar una reforma debidamente debemos dejar libertad a arquitectos y constructores y seguir sus consejos. Todas las casas tienen potencial para convertirse en una vivienda impresionante con la reforma adecuada, pero todo tiene sus límites. Las limitaciones en altura, la cantidad de metros cuadrados, la orientación, las vistas de la vivienda, el ruido que llegue del exterior… hay aspectos de la vivienda que no pueden cambiarse por mucho que queramos.  

Si mantenemos tabiques o techos en la casa para ahorrar unos pocos euros en la demolición nos encontraremos con que hemos añadido más limitaciones aún a la reforma y hemos reducido drásticamente su potencial de mejora. Sigue las recomendaciones de los profesionales que hayas contratado para sacar el máximo partido a tu vivienda.