5 sistemas para reaprovechar el agua de lluvia

Uno de los elementos fundamentales para el desarrollo de las civilizaciones hasta el día de hoy, y que será fundamental igualmente para nuestro desarrollo futuro, es el agua. Hoy en día el agua es necesaria, no solo para sobrevivir, sino también en multitud de actividades muy arraigadas en nuestra vida y rutina. Usamos el agua para hidratarnos y para lavarnos, incluso para refrescarnos en verano, pero también la usamos para lavar nuestra ropa, utensilios e incluso a la hora de deshacernos de nuestros residuos. En España, cada habitante consume una media aproximada de 130 litros de agua potable al día, de los cuales cerca del 50% se destinan al uso del inodoro, limpieza general y riego.

Dresden Musical Rain Building. Este edificio aprovecha el agua de lluvia para crear música.

Son tantas las funciones del agua que cada gota cuenta y, aunque en algunas partes del mundo nos hemos acostumbrado a disponer de ella fácilmente, también somos conscientes de que las sequías y el clima pueden limitar nuestro acceso a este elemento tan fundamental. Seguramente a más de uno se le ha pasado por la cabeza alguna vez que no sería mala idea acumular algo de agua cuando llueve con la intención de reutilizarla después en múltiples tareas. El agua también tiene un coste y toda la que podamos reaprovechar o captar de la propia naturaleza supone un ahorro.

Instalaciones de recogida de aguas pluviales en un edificio.

Lo primero de todo, para recolectar de manera eficaz el agua de lluvia, es necesario que nuestra cubierta cuente con una red de recogida de agua. En cubiertas planas esto lo tenemos asegurado, pero en tejados más tradicionales, a una o varias aguas, es posible que no contemos con una red de canalones y bajantes para la recogida del agua de lluvia. Esta no es la única manera de recoger agua de lluvia, pero seguramente sea una de las más efectivas y la que tenemos más a mano.

El sistema casero típico para recolectar y filtrar agua de lluvia. Un barril con diferentes capas de arena, grava y carbón.

Partiendo de la base de que contamos con esa red de recogida de aguas pluviales, y antes de que pongáis en marcha alguna invención casera, en este post recopilamos 5 sistemas que permiten acumular el agua de lluvia e incluso filtrarla para que sea potable:

1. Filtros de agua

El filtro Llueve Lluvia filtra y potabiliza el agua hasta hacerla apta para el consumo humano.

Empecemos por lo básico, si queremos realizar un aprovechamiento óptimo y adecuado del agua de lluvia, lo primero que necesitamos es un filtro. Estos filtros evitan la entrada de hojas en el depósito y, los más completos y avanzados, también descartan los primeros litros de agua de lluvia que arrastran toda la suciedad acumulada en los tejados, incluso purifican el agua hasta hacerla apta para el consumo humano.

Este filtro tan sólo requiere realizar un taladro en la bajante para su instalación.

Los hay tan sencillos que se pueden instalar en 5 minutos. Basta con perforar la bajante de pluviales y conectar el filtro a un depósito. Los mejores filtros se conectan por completo a la bajante recogiendo toda el agua y separando las impurezas y la suciedad gracias a diferentes sistemas de filtrado.

Si queremos aprovechar el agua de lluvia recogida por la cubierta de nuestra vivienda instalar este tipo de filtros es muy recomendable, ya que nos permitirá usarla no solo para regar, sino también para limpiar, y además ayudan al mantenimiento del depósito al evitar que le entre suciedad. El tipo de filtro que instalemos será determinante para el uso que le podamos dar al agua acumulada.

2. Tanques exteriores modulares. Tanque compacto Tecnotri.

Este tipo te tanques guardan una relación estrecha con los filtros de los que hemos hablado antes ya que son una buena opción, sencilla y económica, para acumular el agua de lluvia después de su recogida y filtrado.

Tecnotri es una empresa de las muchas que fabrican depósitos de este tipo, la diferencia es que disponen de un depósito de acumulación compacto con capacidad de hasta 1000 litros de agua. Gracias a sus dimensiones de 1,60 m de ancho por 1,55 m de alto y tan sólo 0,64 m de fondo, es fácil adosarlo a alguna fachada o muro sin que abulte demasiado. Además, al ser modulares, se pueden unir varios depósitos para conseguir un volumen mayor de acumulación de agua de lluvia.

Este tipo de depósitos exteriores son, por lo general, muy fáciles de instalar, no requieren de ningún tipo de obra, tan solo una buena base donde apoyarlos, y suelen ir equipados con grifos y varias tomas de agua para conectar mangueras o sistemas de riego.

3. Depósito Raindrop

Si el apartado estético es importante y tampoco necesitas un volumen de acumulación tan grande, entonces puedes recurrir a Raindrop. Este depósito, diseñado por el estudio Bas van der Veer, se conecta directamente a la bajante de pluviales, siempre que tengan un diámetro de entre 50 y 80 mm, y dispone de una capacidad de almacenamiento de 75 litros.

Es una buena opción para las zonas más visibles de nuestro jardín o si no disponemos de espacio suficiente para los depósitos exteriores de los que hablábamos en el punto anterior. Incluye una jarra que nos facilita aún más el aprovechamiento del agua de lluvia.

Además, dentro de la misma línea, con un cuidado diseño, podemos encontrar en depósito Pure Rain con una capacidad mayor (125 litros) y el Raindrop Mini, diseñado para pequeños espacios como terrazas y balcones y en el que solo se acumula el volumen de agua correspondiente a la jarra.

4. Tanques enterrados modulares

Mientras que los anteriores depósitos de acumulación estaban principalmente diseñados para situarse en el exterior, también los hay muy similares que pueden ir enterrados. Los depósitos enterrados permiten soluciones más sofisticadas. Un ejemplo es el tanque Atlantis o también el tanque de Aquacell, estos sistemas no solo recogen el agua de lluvia de las bajantes de pluviales de nuestra cubierta, también recogen el agua filtrada a través del terreno, con lo que tienen una eficiencia mucho mayor.

Otra ventaja es que se forman a partir de piezas modulares, lo que nos permitirá realizar una instalación acorde a nuestras necesidades. Como contrapartida, requieren realizar un importante movimiento de tierras para su instalación, con el coste que ello supone. Se forman gracias al apilamiento y conexión de módulos de plástico respetuoso con el medio ambiente, que se recubren con varias capas para conseguir un sellado completo, a la vez que permite el filtrado de agua a través del terreno situado directamente sobre el depósito, este terreno también debe tener una composición específica.

Los módulos de plástico forman una estructura resistente pero hueca en un 95%, permitiendo acumular alrededor de 200 litros por cada módulo, aunque el tamaño de cada módulo y su capacidad varía dentro de los diferentes modelos que encontramos en el mercado.

Estos sistemas son sin duda la mejor solución cuando vamos a construir nuestra vivienda desde cero y tenemos claro que queremos reaprovechar el agua de lluvia. No son molestos visualmente, no ocupan espacio en superficie y nos permiten acumular grandes volúmenes de agua. Constituyen una especie de pozo artificial y suelen requerir, entre otros sistemas, de una bomba para la impulsión del agua, la cual podremos utilizar para diferentes propósitos según el tipo de filtro que instalemos.

5. Depósitos decorativos

Hasta aquí, todo eran depósitos de agua más o menos bonitos, con más o menos capacidad y de una mayor o menor complejidad en la instalación. Pero otra opción que nos ofrece el mercado son los depósitos decorativos. Estos ya no son solo depósitos, sino que también permiten, en la mayoría de los casos, cultivar plantas, teniendo un aspecto de macetero grande o de jarrón decorativo de grandes dimensiones. Su capacidad de acumulación es buena ya que los hay que superan incluso los 600 litros.

Al igual que la inmensa mayoría de sistemas, estos depósitos acumulan agua gracias a su conexión con la bajante de pluviales, la cual puede incluir un sistema de filtrado más o menos complejo. En estos casos se suele usar el filtro más sencillo para reducir su impacto visual ya que buscamos un acabado decorativo. Por esta misma razón, estos depósitos, aunque suelen ir equipados al menos con un grifo, son menos flexibles a la hora de conectar todo tipo de instalaciones.

Como hemos visto, el reaprovechamiento del agua de lluvia va unido a la posibilidad de almacenarla, una tarea que no es muy compleja hoy en día gracias a la variedad de sistemas disponibles en el mercado. El nivel de ahorro que podemos lograr, con una instalación acorde a nuestras necesidades diarias de agua es del 50%, aunque, por supuesto, depende mucho del sistema que instalemos. Se trata sin duda de una buena opción para no malgastar agua de la red y como sistema de abastecimiento complementario en periodos de sequía. Con un buen sistema de filtrado y de recolección podríamos llegar a desconectarnos de la red de suministro de agua de nuestra región.