5 razones por las que contratar a un arquitecto para tu reforma es la mejor opción

¿Estás pensando en reformar tu vivienda? Plantéate contratar a un arquitecto. Hay algunas reformas para las que contar con un arquitecto es obligatorio, hay otras para las que no, pero siempre es, cuanto menos, recomendable. Nuestra vivienda es algo muy importante y valioso, igual que cuando queremos arreglar el coche lo llevamos a un taller con personal especializado, recurrir a un arquitecto para realizar la reforma de nuestra vivienda es garantía de calidad y nos permitirá sacarle el máximo partido en todos los sentidos. 

Es cierto que contratar un arquitecto tiene un coste, pero también es verdad que nos puede suponer un gran ahorro. Mucha gente lo ve como algo excesivo y prohibitivo, pero no es así. Planificar una reforma generalmente es más sencillo que el proyecto de una casa  que levantamos desde cero, por esta razón los honorarios de un arquitecto para una reforma son más bajos. Eso sí, si de verdad quieres sacarle el máximo partido a un arquitecto, es importante que hagas un contrato independiente con él y otro aparte con la constructora o contratista. Con esta fórmula, el arquitecto es independiente de la constructora, sólo recibe honorarios por tu parte y eso te garantiza que estará de tu lado defendiendo tus intereses.

Por eso, dejemos claro antes de nada: este post se refiere al arquitecto contratado por el cliente e independiente de la constructora, no al arquitecto que te lleva la obra asociado con su constructora/contratista (porque así puede “cobrarte menos”). En este último caso, lo que ocurre es que el arquitecto cobra al cliente una pequeña parte (o nada en absoluto) y el resto (sin que el cliente lo sepa), lo cobra en forma de comisión al contratista o empresa constructora.

Ahora sí, estas son algunas razones importantes por las que merece la pena contratar a un arquitecto para tu reforma:

1. Presupuesto claro

¿Alguna vez has hecho una reforma en la que, al final de la obra, el presupuesto bajase con respecto al inicial? Pues con un arquitecto esto es posible. Además de diseñar, controlar y dibujar los planos de tu reforma, un arquitecto elaborará un presupuesto detallado y medirá las cantidades de cada trabajo, partida o material. A lo largo de la obra, y sobre todo al final de la misma, estas cantidades se revisan. Si se han hecho, por ejemplo, menos tabiques, se resta del precio, si se han pintado menos metros de pared, igual, si al final hay menos alicatados, baja el precio, pero no la calidad.

Estos ajustes sólo se consiguen si el arquitecto va contratado directamente con el cliente (no de la mano de la constructora). Una constructora, simplemente, no revisará a fondo las posibles bajadas en el presupuesto al terminar la obra (muchas veces por falta de tiempo, otras, porque no les interesa). En estos casos compensa, y mucho, tener un arquitecto de tu lado.

2. Control total

Aunque muchas veces nos empeñamos en controlar personalmente nuestra reforma, no siempre somos los más indicados para supervisar que todo salga bien. Contratar un arquitecto significa contar con un especialista de confianza, pendiente de que tu reforma salga como tú quieres y según lo presupuestado. 

El arquitecto te informará de las licencias que debes solicitar al ayuntamiento y te las gestionará, realizará el seguimiento de tu reforma, informándote y explicándotelo todo y, lo que es más importante, liberándote de estrés, citas imposibles  y eternas con el constructor y el resto de profesionales y, a la vez, cuidando de que todas las decisiones que se tomen se correspondan con tus intereses.

3. Diseño personalizado

El diseño de los planos de la reforma debe realizarse siempre previamente al presupuesto y antes del comienzo de las obras. Contar con un arquitecto no sólo te garantiza un diseño exclusivo y una buena distribución, también te garantiza que lo que esté en los planos se puede hacer y no va a darte ningún problema durante o después de la reforma. Unos planos bien pensados y realizados son lo más importante de cualquier obra.

Un arquitecto es un especialista en este tema, te ofrecerá más de una posibilidad para la reforma de tu casa, te aconsejará y, por su puesto, dibujará unos planos aplicando todo su conocimiento en la materia: tamaño de los espacios, iluminación, distribuciones, materiales, instalaciones, etc. Recordemos que hablamos de una vivienda que será tu hogar durante un largo período de tiempo, merece la pena que esté diseñada a tu gusto y bien planificada. Gracias a esta planificación previa, cuando empiece la obra, todo estará definido y bajo control.

4.Información detallada

Cuando el arquitecto está al servicio del cliente, le va “traduciendo” en todo momento lo que ocurre en la obra. Se organizan visitas (normalmente una a la semana) para acompañar al propietario y mostrarle de primera mano los trabajos que se están llevando a cabo, explicando los procesos y dejando al cliente participar en la toma de decisiones, recogiendo sus observaciones y consultándole todo lo necesario para que la reforma avance dentro del plazo. Al ser un profesional al que has contratado de manera independiente de la constructora o contratista, será totalmente honesto contigo y sabrás día a día lo que realmente se está haciendo en tu obra.

5. Asesoramiento contínuo

Este punto es el más importante para muchos clientes ¿qué debo hacer con este tabique?, ¿qué material utilizo?, ¿qué ventanas debo poner?, ¿podré reutilizar los radiadores?, ¿este suelo aguantará si tengo niños pequeños? Un arquitecto te ayudará a resolver estas cuestiones y hará que te plantees otras nuevas qué quizá no se te habían ocurrido: ¿está la casa bien aislada o gastaré mucho en aire acondicionado?, ¿cómo puedo reducir mi factura energética?, ¿en qué parte de la obra me puedo ahorrar algo sin perder calidad? Tu arquitecto te asesorará profesionalmente desde la posición de los tabiques hasta la elección del color de la pintura, así como en qué elementos merece la pena invertir más y qué cosas puedes dejar para el futuro.

Como decíamos al principio, dejar tu reforma en manos de un profesional te garantizará un buen resultado, sin problemas, estrés ni gastos inesperados y sobre todo, te supondrá una inestimable ayuda. Para la gran mayoría, una reforma supone una enorme inversión. Contratar a un arquitecto es la mejor manera de hacer que se aproveche bien hasta el último céntimo de tu presupuesto.

En Arrevol, también ayudamos a personas que quieren reformar su vivienda para que sea un hogar acogedor, con grandes espacios pensados especialmente para ellos y duradero, para toda una familia y durante muchos años. Si quieres que tu reforma salga perfecta y sacarle el máximo partido, consulta primero con un arquitecto. Saldrás ganando.