5 factores a tener en cuenta para elegir la parcela donde construir tu vivienda

Construirse una vivienda es una de esas ideas atractivas a la par que atrevidas. Si es la primera vez que nos vamos a embarcar en este asunto, tendremos muchas preguntas en nuestra cabeza, una buena parte centradas en la vivienda en si misma pero, al dar los primeros pasos para hacer realidad este proyecto, entrara en juego la parcela y nos surgirán nuevos dilemas que antes posiblemente ni se nos habían ocurrido ¿Influirá la parcela en la fase de construcción de nuestra vivienda?¿cómo saber si una parcela es mejor o peor que otra?¿en qué debo fijarme a la hora de elegir una parcela?

Desde luego, antes de profundizar en el tema, la ubicación de la parcela es uno de los puntos más importantes y que, seguramente, prevalecerá dentro de nuestras prioridades sobre otros muchos factores. Al fin y al cabo, cuando tenemos la libertad de construirnos una vivienda, también buscamos la libertad de construirla en un lugar que nos guste y del que queramos disfrutar con nuestros seres queridos. Así, la elección de ubicación es un tema muy personal que depende de cada uno. Pero, una vez elegida la ubicación o la zona donde queremos construirnos una casa ¿qué otros factores debemos tener en cuenta para elegir una buena parcela?

1. EL TERRENO

La cimentación marcada sobre el terreno para su próxima ejecución.

Este es uno de los factores que más va a afectar a la futura construcción de nuestra vivienda. Debemos informarnos todo lo posible del tipo de terreno de nuestra parcela: composición, posibles zonas de antiguos rellenos, acuíferos o arroyos, etc. Una buena opción es que, antes de la compra, solicitemos a un geólogo que nos haga un estudio preliminar del terreno de la parcela. Esto nos ayudará a evitar los peores terrenos, como son aquellos formados por rellenos (de escombros, movimientos de tierras, etc) o por material orgánico.

Los mejores terrenos para la construcción de una vivienda son aquellos que son cohesivos, duros y resistentes (suelos rocosos, granulares y arcillosos). Un ejemplo son los terrenos rocosos, en los que abunda la piedra y que, al ser tan resistentes, permitirán que nuestra vivienda se sustente mediante una cimentación más sencilla. Sin embargo, si entre nuestros planes para la vivienda está el de que tenga un gran sótano, un terreno con mucha roca dificultará mucho la excavación y elevará los costes de construcción.

Vivienda en terreno rocoso. Se desarrolla toda sobre superficie, sin estancias enterradas.

Por otro lado, conocer la altura del nivel freático e incluso su evolución en los últimos años, es igualmente importante y nos ayudará a comprender el comportamiento del terreno de nuestra parcela en las épocas más lluviosas.

Por todo esto será muy importante, de cara al desarrollo del proyecto y al presupuesto, contar con un estudio geotécnico del terreno de la parcela que nos interese. Y si podemos tenerlo antes incluso de realizar la compra, mejor.

La construcción de una vivienda en una parcela inclinada es más compleja.

Un último punto a tener en cuenta a la hora de evaluar el terreno de una parcela es la pendiente del mismo. Los terrenos con pendiente son interesantes de cara a la evacuación de las aguas y a un mejor soleamiento y ventilación de la vivienda, pero construir en ellos suele ser más costoso que en terrenos llanos, los cuales nos darán más libertad de construcción y configuración de los distintos usos que queramos introducir en la parcela.

Cimentación en terreno llano con buena resistencia.

2. LA VEGETACIÓN

Aunque de entrada nos pueda parecer irrelevante, la vegetación ya presente en la parcela es otro punto en el que debemos fijarnos. En muchos municipios españoles la vegetación y el arbolado pueden estar protegidos. Esto significa que no podremos talar árboles preexistentes, o que si lo hacemos deberemos pagar una multa en el Ayuntamiento correspondiente.

Agua filtrada en terreno con vegetación, terreno con restos orgánicos y terreno arenoso sin ningún tipo de vegetación.

La presencia de vegetación también es un indicador de la calidad del terreno y en general es mejor si la parcela cuenta con ella (pero sin que sea excesiva). Hay que tener en cuenta que las raíces de algunas especies de árboles pueden afectar a la cimentación y a las instalaciones de nuestra futura vivienda por lo que, si ya están presentes en la parcela y vamos a conservarlos, la vivienda deberá mantener unas distancias de seguridad respecto a los mismos.

De la misma manera, una parcela con mucho arbolado puede no ser recomendable ya que limitará el soleamiento y la luz que va a llegar a nuestra futura vivienda. Por esta misma razón, es importante informarse de las especies de árboles presentes en la parcela, puede que se encuentren en una fase temprana de su crecimiento y que, pasados los años, crezcan y limiten el soleamiento de nuestra casa, o sus raíces se expandan y afecten a la vivienda.

3. LA ORIENTACIÓN

 Vivienda semienterrada en terreno rocoso. El coste de la excavación en estos terrenos es elevado.

Vivienda semienterrada en terreno rocoso. El coste de la excavación en estos terrenos es elevado.

La orientación de una parcela es un factor determinante que afectará en gran medida al diseño de la vivienda que vayamos a construir en ella. En una parcela llana, más que a orientación, nos referimos al desarrollo o extensión de la misma con respecto a los puntos cardinales. Así, en una parcela llana, deberemos observar cuál de sus lados es más largo, si es el lado sur mejor, ya que nos permitirá desarrollar más longitud de fachada de vivienda hacia esta orientación y captar más radiación solar. Algo que se traducirá en un mayor confort y en ahorro energético en calefacción e iluminación.

En una parcela con pendiente, será óptima aquella que esté inclinada hacia el sur. Esto nos protegerá del frio del norte, aumentará la superficie de vivienda en la cara sur y favorecerá la formación de corrientes de aire para una mejor ventilación de la misma.

En la orientación de la parcela también debemos tener en cuenta el entorno. Una parcela puede estar bien orientada pero tener un edificio alto en el lado sur que le de sombra todo el día. Los edificios, colinas y vegetación de los alrededores son factores importantes en los que debemos fijarnos ya que influyen en el soleamiento y las corrientes de aire.

4. LA ACCESIBILIDAD Y LAS INFRAESTRUCTURAS

Vivienda semienterrada en terreno inclinado.

Aunque muchas veces es difícil conseguirlo todo a la vez, asegurarnos de que nuestra parcela cuenta de antemano con las redes de suministro necesarias para abastecer a nuestra vivienda, es determinante de cara a la viabilidad del proyecto.

Por otro lado, una parcela accesible y bien comunicada facilitará los trabajos de construcción y reducirá los costes asociados al transporte de materiales y otros suministros. También es importante investigar e informarse de futuros proyectos de infraestructuras urbanas (o de cualquier otro tipo) que puedan afectar a nuestra parcela o a su entorno.

La accesibilidad a la misma mediante algún tipo de transporte público y su cercanía a equipamientos como colegios, centros comerciales, instalaciones deportivas, etc. nos facilitará el día a día y reducirá nuestros gastos en transporte y mantenimiento.

5. EL TAMAÑO Y LA NORMATIVA URBANÍSTICA QUE AFECTA A LA PARCELA

El tamaño de las parcelas es un factor muy importante y que puede resultar engañoso, por eso debemos relacionarlo siempre con la normativa urbanística aplicable. No siempre va unida una parcela grande a la posibilidad de construir una casa muy grande, depende de lo que establezca la ordenanza que afecta a nuestra parcela. Otra situación que se puede dar es que la parcela esté afectada por algún tipo de servidumbre, lo cual limitaría nuestras opciones a la hora de construir y aprovechar toda la superficie de la parcela.

Para obtener información al respecto, lo mejor es, antes de realizar la compra, acudir al Ayuntamiento correspondiente o consultar a un arquitecto que se informe por nosotros y nos explique las posibilidades que ofrece la superficie de terreno en la que estamos interesados.

En una primera visita, para hacerse una idea aproximada de la vivienda que vamos a poder construir en un terreno, lo mejor es echar un vistazo a las viviendas u otras construcciones cercanas que lo rodean. Muy probablemente estarán sometidas a la misma normativa urbanística y nos servirán de guía sobre qué casa podemos construir ahí.

Vivienda en terreno llano, desarrollada en una sola planta.

En conclusión, podemos decir que la parcela ideal será aquella que nos podamos permitir económicamente, este ubicada en un lugar de nuestro interés, cuente con un terreno duro y resistente de por sí (aunque si es todo piedra puede ser perjudicial según el proyecto), que cuente con vegetación pero sin que esta colmate toda la parcela, en la que preferiblemente predomine la orientación sur, tanto en el desarrollo de sus lados o linderos como en su inclinación  si la tiene, que sea fácilmente accesible, cuente con servicios cercanos que nos faciliten el día a día y que la normativa urbanística permita obtener un buen aprovechamiento de su superficie.

Seguramente no sea tarea fácil encontrar una parcela que cumpla todas estas características pero si lo conseguimos es algo que agradeceremos en el futuro. La elección de la parcela es un proceso muy importante y estrechamente unido a la vivienda en la que habitaremos, por lo que merece la pena dedicarle el tiempo necesario. Si estás buscando una parcela con la idea de construir tu vivienda, en Arrevol estaremos encantados de ayudarte y asesorarte desde el primer momento.