5 espectaculares efectos de pintura para tu casa

Ya hablamos hace tiempo en este blog de varias pinturas revolucionarias que podrían llegar a cambiar el mundo de la construcción radicalmente o incluso mejorar el nivel de vida general de una ciudad. En esta ocasión, vamos a hablar de la pintura tradicional, la pintura que llevan las paredes de todas nuestras casas y, a la cual, rara vez hacemos caso.

Cuando se construye una casa o se realiza una reforma integral, hay tantas cosas en las que pensar, tantas cosas que decidir, que solemos pasar por alto la pintura hasta el último segundo. La mayoría de técnicos y constructores obvian la partida de pintura en los presupuestos, dando por hecho que toda la vivienda llevará una pintura lisa mate y que su trabajo acaba en el momento en el que entregan la carta de colores al cliente para que haga su elección. Solo algunos arquitectos e interioristas dan a la pintura la importancia que merece realmente, y son conscientes de la gran variedad de acabados que se pueden lograr con un bote de pintura y un pintor con experiencia. En este post repasaremos algunos de los acabados más asombrosos que podemos lograr pintando una pared.

Estuco veneciano

El estuco no es en sí una pintura, sino una pasta o masa fabricada a partir de yeso, cal apagada y polvo de mármol, principalmente, y que se usa para enlucir paredes y techos, pero una vez añadimos una pigmentación o un tinte al estuco, ya no necesitamos pintar posteriormente la pared, pues hace al mismo tiempo las labores de enlucido y de pintura.

El estuco veneciano o pintura imitación de mármol, como se denomina a veces, nos permite obtener un acabado muy elegante, que puede llegar a asimilarse a un revestimiento en piedra natural. Por desgracia, se trata de una técnica muy compleja, que requiere una cierta maestría, ya que si no se aplica cada capa de forma correcta el resultado puede diferir mucho del deseado.

Para realizar este tipo de acabado debemos  aplicar hasta tres capas de estuco con una llana de acero inoxidable dejando pasar los tiempos de secado especificados por el fabricante entre capa y capa, además deberemos ir quitando las rebabas que vayan formándose con una espátula de acero inoxidable (no utilizar herramientas de acero inoxidable puede dejar imperfecciones en la pintura). Una vez terminado este proceso, con la llana limpia y ejerciendo una ligera presión se debe bruñir la superficie, lo que eliminará las imperfecciones y dará un brillo natural al estuco, este proceso se denomina quemado. Si queremos lograr aún más brillo podemos aplicar una cera o sellador a la superficie.

Combinación mate/satinada/brillo

Cuando alguien desea dar un toque especial a una estancia a través de la pintura, lo primero que piensa es en combinar varios colores. Si esto se hace correctamente el resultado puede ser muy bueno, pero combinar colores no es tarea sencilla y es más fácil hacerlo mal que bien. En contraste a la combinación de colores existe la posibilidad de elegir un solo color y combinar acabados con distinto brillo.

Para combinar en una misma superficie una pintura mate con una satinada o brillo, primero de todo debemos saber la diferencia que existe entre las tres:

  • La pintura mate es la que utilizamos el 90% de las ocasiones, es una pintura sin brillo, que disimula los pequeños defectos que pueda tener una pared o un techo. El único inconveniente de este tipo de pintura es que no suele ser lavable.
  • La pintura satinada tiene un ligero brillo y es lavable. Este tipo de pintura es muy elegante ya que refleja ligeramente la luz de nuestra vivienda y tiene un brillo “sedoso”. El inconveniente es que si la pared no está perfectamente lisa, las imperfecciones se notarán mucho más.
  • La pintura brillo o alto brillo tiene un acabado muy brillante, nada recomendable para pintar paredes completas en una casa. Es una buena opción para utilizar puntualmente combinada con la pintura mate.

Para combinar estas pinturas lo primero es encontrar un color que nos guste y obtenerlo en acabado mate y en acabado satinado. A continuación se debe pintar toda la superficie que vamos a tratar con la pintura mate, luego con la ayuda de una plantilla o con un metro, un lápiz y una regla, se realiza el dibujo que deseamos y se cubre con la cinta de carrocero las zonas que queremos que se queden mate. Por último se pintarán las zonas descubiertas con la pintura satinada y al retirar la cinta con cuidado podremos ver el resultado.

Faux bois o veteado

El nombre “faux bois” viene del francés, significa madera falsa y es una forma común de denominar todos aquellos acabados que intentan imitar la madera. Aunque la madera natural tiene unas características muy buenas para distintos elementos de la construcción, razón por la que la encontramos en la arquitectura de todo el mundo, también es cierto que los revestimientos de madera pueden resultar muy costosos en ocasiones. Una alternativa a estos acabados son las pinturas veteadas o de imitación a madera.

El veteado es una técnica muy vistosa y mucho más sencilla de lo que puede parecer por los resultados. Para lograr los efectos de la pintura imitación de madera todo lo que necesitamos es la herramienta adecuado, el veteador. Esta curiosa herramienta nos permite crear vetas con una facilidad pasmosa en cualquier superficie que deseemos.

Para lograr este efecto se comienza con una primera capa base, una vez se haya secado, con un rodillo y siguiendo la dirección de la falsa veta se aplica una nueva capa con otro color que combine correctamente con la base. El momento clave para esta pintura llega cuando uno de los pintores comienza a pasar el veteador de arriba abajo por la pintura aún húmeda, creando el efecto del faux bois.

Efectos metalizados

Si antes comentábamos que un acabado en madera natural puede resultar costoso, mucho más lo es si el acabado es metálico, nos referimos a revestimientos en cobre, plata, bronce, acero corten… Este tipo de acabados resultan muy atractivos si se usan debidamente, no excediéndose nunca en su uso y teniendo muy en cuenta los reflejos que crean.

Como alternativa a los acabados metálicos reales, varios fabricantes de pintura decidieron empezar a incluir entre sus productos pinturas metalizadas. Estas pinturas suelen tener un acabado brillante por lo que es recomendable usarlas en muy pocas paredes a lo largo de la vivienda y siempre sobre superficies perfectamente lisas. Entre los efectos que podemos lograr con este tipo de pinturas, aparte de los mencionados en el anterior párrafo, están el efecto oro y el efecto óxido, dos efectos muy llamativos, perfectos para pintar pequeñas zonas como, podría ser, una chimenea.

Efecto arenoso

Hace ya muchos años los pintores introducían arena de sílice en las pinturas para darles más textura, estos pequeños granos de arena que se quedaban pegados a la pared, reflejaban la luz dando una mayor sensación de profundidad a la misma.

Actualmente podemos comprar sin demasiada dificultad botes de pintura con arena incluida, ya preparados para ayudarnos a lograr este efecto. Al trabajar con pinturas cargadas de áridos hay que tener en cuenta que la pintura es más densa y que por lo tanto no necesita muchas capas. Con una primera capa base con arena es suficiente, el resto de capas pueden ser otro tipo de pinturas con otros colores y brillos. Para lograr el efecto arenoso es recomendable aplicar la pintura con una brocha o paletina en diferentes direcciones, sin seguir ningún patrón.