5 claves para una reforma ecoeficiente

La mayoría de las veces, cuando compramos una vivienda de segunda mano, queremos reformarla, ya sea porque es completamente necesario o porque necesitamos adaptarla a nuestros gustos y costumbres. Y también ocurre muchas veces, que no podemos esperar ni un minuto más para tener nuestra nueva casa preparada, queremos reformarla en el menor tiempo posible, sin darnos cuenta de que es una oportunidad irrepetible para adaptar nuestra vivienda no solo desde el punto de vista estético sino también desde el punto de vista energético y ecológico, dos factores que nos pueden ahorrar mucho dinero si reparamos en ellos.

En este post recopilamos 5 elementos a tener en cuenta en tu reforma que pueden suponer a priori una inversión mayor, pero que merecen la pena por el ahorro que te supondrán en el futuro:

1. Iluminación LED

Los LED consumen muy poco, ocupan poco espacio y se venden incluso en forma de tira luminosa flexible.

La iluminación LED está empezando a dejar de ser una opción para ser algo totalmente obligatorio. La principal razón es que existe una normativa europea que prohibirá la venta de los omnipresentes halógenos a partir de 2018. La razón más importante: la iluminación LED consume un 95% menos que las bombillas incandescentes de toda la vida y alrededor de 60% menos que las bombillas de bajo consumo.

lluminación indirecta en un salón mediante tira LED.

Su precio cada día se va ajustando más y por eso es uno de las maneras más sencillas de conseguir que la reforma que hagas sea un poco más eficiente energéticamente y consigas ahorrar en la factura eléctrica. Además, existen muchísimas variedades de iluminación LED que, gracias a su diseño compacto, te permitirán crear fácilmente diferentes ambientes en tu vivienda. Por no hablar ya de las que llevan incorporados sistemas de control domóticos.

2. Cerramientos nuevos

Con el cerramiento nos referimos a las ventanas, puertas de terraza, etc. Se trata de una partida con mucho peso en el presupuesto y esto hace que muchas personas tiendan a intentar abaratar sacrificando la calidad de las ventanas o, directamente, eliminando esta partida del presupuesto, al fin y al cabo, mientras que no entre agua… Pero se trata de una inversión que nos va a ahorrar mucho dinero sobre todo si queremos instalar también un sistema de climatización nuevo, como un aire acondicionado, por ejemplo.

Unas ventanas antiguas, incluso aunque tengan rotura de puente térmico y un buen aspecto a primera vista, suelen estar desajustadas y en consecuencia no van a ser tan herméticas como unas nuevas. Para colmo, mucho las tendremos que proteger y tapar durante la obra si no queremos que acaben aun en peores condiciones y, teniendo en cuenta lo importante que es la ventilación en las obras, no tocar las ventanas se vuelve una tarea difícil.

Lo mismo ocurre con los vidrios, si reformamos la vivienda hay que aprovechar y colocar unos buenos vidrios según la orientación de la ventana. En general en España un acristalamiento doble será suficiente, deberán ser bajo emisivos y además, los que den al norte y al sur, deberán tener un factor solar alto. 

En cuanto al material del marco, aísla mejor una ventana de PVC y también consume menos energía en su fabricación. Poner unas ventanas nuevas, con buena hermeticidad y unos vidrios adecuados según la orientación, nos garantizará una mejor climatización de la vivienda. Lo notaremos en el consumo de aire acondicionado y del sistema de calefacción o climatización que tengamos. Es una de esas partidas de obra en las que merece la pena gastarse un poco más.

Sección de un marco de aluminio con rotura de puente térmico (izquierda) y de PVC (derecha)

3. Aislamiento térmico en tabiques de fachada

Colocación de trasdosado de pladur con aislamiento térmico.

La fachada de nuestra vivienda es muchas veces la gran olvidada. Normalmente las fachadas cuentan de varias capas, una más exterior que se ve desde la calle, una intermedia, que suele contar con algún sistema de aislamiento, y una interna que es la pared que vemos desde dentro de nuestra casa y sobre la que podemos actuar.

Es muy recomendable, antes de empezar e incluso de presupuestar la reforma, hacer una pequeña cala en estas paredes para saber si nuestra fachada cuenta con un aislamiento térmico adecuado o no. Muchas viviendas antiguas no cuentan con ello o tienen un aislamiento claramente insuficiente.

Si vivimos en un último piso, puede ser recomendable reforzar también el aislamiento de cubierta usando el falso techo.

Aunque lo ideal sería que desde la comunidad se acometiera este problema para toda la fachada del edificio y con una solución de aislamiento por el exterior, sabemos que estas cosas en las comunidades van muy lentas y no hay ningún problema en aislar desde el interior de nuestra vivienda. De nada servirán unas buenas ventanas si nuestras paredes que dan al exterior están mal aisladas y, por la misma razón, el rendimiento de cualquier sistema de climatización que instalemos será menor y nos supondrá un gasto mayor en energía.

Una posible solución para aislar estas paredes es usar trasdosados de pladur con aislante térmico de fibra de celulosa en su interior, que además es un material ecológico y respetuoso con el medio ambiente del que ya hemos hablado otras veces.

4. Sistema de climatización

Radiador de baja temperatura.

En algunas ocasiones, a la hora de reformar nuestra vivienda, se nos plantea la posibilidad de renovar el sistema de climatización de la misma. Se trata de otra de esas partidas de la obra a las que realmente merece la pena dedicar un poco más de presupuesto y que nos puede llevar a ahorros de más del 50% si utilizamos sistemas de alta eficiencia energética.

Tubos de suelo radiante.

Un ejemplo son las calderas de condensación y las de baja temperatura. Estos sistemas pueden ir combinados, según la vivienda, con sistemas de suelo radiante o radiadores de baja temperatura. Otra opción, aunque necesitaremos un espacio exterior tipo terraza, es la aerotermia, un sistema de climatización que utiliza un 70% de energía renovable y que puede ser conectado con sistemas de calefacción de baja temperatura como el suelo radiante y los radiadores de baja temperatura. Por supuesto, con estos sistemas también ahorraremos en la generación del agua caliente sanitaria (ACS) de nuestra vivienda.

Unidad exterior para un sistema de climatización mediante aerotermia.

Estas instalaciones son caras pero, como hemos dicho antes, generan grandes ahorros en la factura energética y recuperaremos la inversión en pocos años.

5. Materiales ecológicos

Es cierto que a la hora de elegir las instalaciones de nuestra vivienda, muchas de las cuales hemos comentado anteriormente, tenemos poca o ninguna opción para elegir sus materiales. Pero en los materiales de obra y acabados tenemos más libertad de elección. Hoy en día existe un gran número de materiales reciclables y ecológicos que podemos elegir para las terminaciones de nuestra vivienda recién reformada.

Gama ECO de Silestone fabricada al 100% a partir de elementos reciclados.

Todos los materiales procedentes de la madera, siempre que sea de procedencia certificada FSC (tala responsable), son ecológicos, y esto incluye los corchos, que son una buena solución para recubrir paredes y suelos. También existen materiales de estética pétrea, tanto para encimeras como para solados y aplacados, procedentes al 100% de elementos reciclados. Otra opción de revestimiento ecológico son los tableros de polietileno prensado, cuyos diseños pueden personalizarse en función de la disponibilidad de residuos de polietileno de diferentes colores.

Encimera de polietileno prensado Taplast.

En cuanto a los materiales de obra ecológicos para la formación de tabiques y otro tipo de estructuras o instalaciones en nuestra vivienda, cada día encontramos nuevas opciones. Algunas de ellas ya las comentamos en un post anterior aunque lo mejor para la elección de estos sistemas es que te asesores por un arquitecto.

Solado de corcho ecológico en vivienda.