5 claves a tener en cuenta para elegir las ventanas de tu vivienda

Las ventanas son un elemento clave de nuestra vivienda, por un lado nos permiten estar en relación con el exterior, disfrutar del entorno, llenan nuestros espacios de luz, pero al mismo tiempo deben protegernos de las inclemencias del tiempo y no ser un coladero por el que perdamos el calor de nuestra vivienda en invierno o el frescor en verano. Es por ello que debemos prestar especial atención a la hora de cambiar las ventanas de nuestra vivienda, o de elegirlas en el caso de obra nueva. Para ello lo mejor es confiar en nuestro arquitecto y seguir sus indicaciones, aquí te dejamos algunas claves a la hora de elegir y configurar unas buenas ventanas para tu vivienda.

EL MATERIAL ¿PVC, ALUMINIO O MADERA?

Básicamente, estos son los 3 materiales que podemos elegir para nuestras ventanas. Hoy en día está muy extendido el uso de PVC ya que es más barato y entre sus propiedades está que no es buen conductor de la temperatura, esto es, el PVC de por sí aísla bien. Sin embargo, existen soluciones equivalentes en aluminio (siempre con rotura de puente térmico) e incluso en madera.

La principal diferencia entre unas ventanas de aluminio y otras de PVC es que, en las primeras, podremos tener una perfilería más fina, sin embargo en PVC las perfilerías (el marco de la ventana) suelen ser más gruesas, lo que dejará menos espacio con vidrio. Por otro lado, si hablamos de ventanas muy grandes, es posible que estemos obligados a elegir el aluminio ya que es más resistente que el PVC y puede soportar vidrios más grandes y pesados.

La madera es, posiblemente, la opción más costosa desde el punto de vista económico, pero también tiene un comportamiento muy bueno. Recordemos que la madera es material no conductor por naturaleza, un buen aislante térmico y acústico. Si tenemos unas ventanas viejas de madera en la vivienda nos puede interesar cambiarles el vidrio y restaurarlas y conservar el marco, todo ello siempre y cuando los herrajes y todo el sistema de cierre funcionen adecuadamente (es importante que mantengan la estanqueidad al agua y al aire).

También podemos encontrar ventanas que combinan aluminio (en la cara exterior) y madera (en la cara interior). No debemos olvidar que las ventanas de madera requieren un mantenimiento (barnices protectores y otros tratamientos) más intensivo que el PVC o el aluminio.

TIPO DE APERTURA

El tipo de apertura de la ventana también es importante si queremos optimizar el bienestar y la energía consumida en nuestra vivienda. Como norma general, debemos saber que las ventanas con cierre batiente son más herméticas que las correderas. En algunas ocasiones, en cerramientos que dan acceso a una terraza o a un jardín exterior, podemos estar interesados en una solución de puerta corredera por estética, una buena opción para estos casos son las correderas elevables o las osciloparalelas, que tienen un cierre más hermético que las estándar, aunque también tienen un coste superior.

Como ya hemos dicho, si lo que buscamos es un buen aislamiento térmico-acústico lo mejor es evitar las ventanas correderas y colocar batientes, oscilobatientes o incluso pivotantes.

CON PERSIANA O SIN PERSIANA

La persiana es algo típico de la cultura mediterránea, especialmente en España. Sin duda, es el mejor sistema para garantizar un sombreamiento u oscurecimiento total del interior de una estancia. En definitiva, son un buen sistema para regular la cantidad de luz que entra en nuestra vivienda. En los últimos años también se han establecido como un buen sistema antirrobo gracias a las persianas de seguridad, mejores y más estéticas que las tradicionales rejas.

Poner o no persianas en las ventanas dependerá sobre todo de nuestras costumbres y del uso que le vayamos a dar a cada estancia. Por ejemplo, en un salón una persiana no es completamente necesaria. Debemos tener en cuenta además que una persiana mal colocada, mal sellada o con una caja mal ejecutada puede generar problemas de puentes térmicos, filtraciones de aire o puentes acústicos. No sirve de nada poner unas ventanas muy buenas si van acompañadas de un sistema de persiana de mala calidad o mal colocado.

Si queremos colocar persiana en las ventanas, lo mejor es elegir una solución compacta en la que persiana y ventana son una sola pieza, lo que garantiza un funcionamiento óptimo del conjunto desde el punto de vista térmico y acústico. La caja de persiana debe incorporar aislamiento térmico y tener un cierre estanco, lo ideal además es que sean motorizadas ya que el cierre manual con cinta es otro punto débil y puede ser un coladero de frío, calor o ruido.

Otra opción es independizar las persianas de la ventana. En este caso las persianas suelen ir ocultas en la propia fachada, un arquitecto diseñará un buen detalle constructivo para que el habitáculo que alberga el rollo de la persiana no tenga puentes térmicos ni acústicos. Este tipo de solución tiene la ventaja de que la caja de persiana puede quedar totalmente disimulada en el interior del muro de fachada.

EL TIPO DE VIDRIO

El vidrio es otro de los componentes esenciales y críticos en una ventana. A día de hoy, todos tenemos claro que mejor que los vidrios sean dobles y separados por una cámara de aire. En Centroeuropa, donde el clima no es tan benévolo como en España, no es raro encontrar ventanas de triple vidrio, aún más aislante que el vidrio doble.

Si queremos que nuestra ventana funcione de manera óptima, debemos saber pues que, como mínimo, necesitaremos un vidrio doble. En la cámara que se forma entre los dos vidrios podemos introducir un gas noble (como el Argón) que harán que la ventana aísle todavía mejor, ya que son gases menos conductores que el aire de composición estándar. Además, podemos llegar más lejos y pedir que la pieza que separa los dos vidrios, llamada intercalario o espaciador, en vez de ser metálica sea de PVC (reduciremos aún más la transmitancia del vidrio). Por supuesto si añadimos un tercer vidrio alcanzaremos los estándares más exigentes en cuanto a la calidad de la ventana.

Pero la orientación también es importante, los vidrios deben tener diferentes tratamientos según hacia donde estén orientados. Las ventanas orientadas al norte y al sur deben contar con vidrios con un factor solar alto (>50%). Sin embargo las orientaciones este y oeste deben equipar vidrios de control solar. En general, es recomendable que todos los vidrios sean, además, bajo emisivos. Por último, si las ventanas dan a una calle muy ruidosa, podemos equipar los vidrios con una lámina acústica o, como mínimo, equipar la ventana con dos vidrios de diferentes espesores, así su frecuencia de vibración será distinta y aislarán mejor del ruido.

SISTEMAS PASIVOS

A veces por mucho equipamiento que incorporemos en las ventanas, no es suficiente para conseguir unas buenas condiciones de bienestar en el interior. Por eso debemos plantearnos siempre la posibilidad de incorporar sistemas pasivos según la orientación de cada ventana. Lo mejor es consultar las recomendaciones de un arquitecto para saber colocar y diseñar aleros, toldos, pérgolas u otros sistemas de la manera más apropiada.

Como última recomendación, debemos ser conscientes de que no sirve de nada una buena ventana con el mejor vidrío si no está bien instalada. Como norma general, la ventana debe ir instalada enrasada con el aislamiento térmico de la fachada y se debe cuidar mucho el perímetro de la misma para que no sea una fuente de filtraciones o genere puentes térmicos. La instalación es un punto importantísimo que se debe cuidar al milímetro, si hemos encargado un proyecto a un arquitecto, ya sea reforma u obra nueva, este elaborará un detalle constructivo que garantice una correcta instalación.