4 maneras de purificar el aire de tu vivienda

El interior de nuestro hogar es, generalmente, el lugar en el que más tiempo pasamos. También es el espacio en el que reposamos cuando estamos enfermos, crecemos, descansamos en nuestro día a día, criamos a los más pequeños e ingerimos buena parte de los alimentos que necesitamos. En definitiva, nuestro hogar es un espacio dedicado a nuestro cuidado, a nuestro bienestar y al de nuestros familiares y seres queridos, y por ello intentamos hacer de él un espacio lo más salubre posible.

Si hay un elemento que predomina en una vivienda es el aire. Todos intentamos por diversos medios que sea lo más puro posible, lo más común es ventilar por las mañanas unos minutos y cerrar las ventanas durante el día para evitar que penetren en nuestro hogar agentes contaminantes. Pero cuando habitamos en las grandes ciudades esto no es suficiente, el aire de nuestra vivienda queda expuesto a pequeñas partículas contaminantes que no se eliminan tan fácilmente. En el siguiente post recogemos una serie de consejos para mejorar la calidad y pureza del aire de nuestras viviendas:

1. Algunas plantas son mejores que otras a la hora de purificar el aire.

Ya en el año 1989 la NASA realizó un estudio para comprobar qué especies de plantas eran las más eficaces para eliminar contaminantes del aire y contribuir a su purificación. En el estudio tuvieron en cuenta también la facilidad para conseguir dichas plantas en el mercado. Se recomendaba además la variedad y combinación entre estas especies, ya que algunas eran más eficaces que otras en eliminar ciertos contaminantes o partículas perjudiciales. Aquí recogemos 5 de esas especies que nos ayudarán a purificar el aire de nuestra vivienda:

  • Potus (Epipremnum aureum): Es eficaz para absorber formaldehído, xileno y benceno.
  • Espatifilo, flor de la paz, vela del viento, flor de muerto (Spathiphyllum sp.): Absorbe benceno, xileno, amoníaco, tricloroetileno y formaldehído, que son los cinco contaminantes analizados en el informe por la NASA.
  • Lengua de suegra, lengua de tigre, sansevierias, espada de San Jorge (Sansevieria trifasciata): Es buena en la eliminación de benceno, xileno y tolueno, tricloroetileno y formaldehído.
  • Palmera de bambú o palmera china (Raphis excelsa): Se encarga de eliminar el formaldehído, xileno y amoníaco, aunque debemos tener en cuenta que puede alcanzar los 3 metros de altura.
  •  Árbol del caucho (Ficus robusta): Es eficaz en la eliminación de formaldehidos y ayuda a equilibrar la humedad del ambiente.

2. Aire acondicionado o renovación de aire a través de filtros HEPA.

HEPA viene de Hight Efficiency Particle Arresting (que puede traducirse como filtro/retenedor de partículas de alta eficiencia). Como su nombre indica, se trata de filtros diseñados para impedir el paso de partículas contaminantes o perjudiciales, incluso aquellas más pequeñas que los filtros convencionales no consiguen atrapar. Están formados por muchas capas de mallas de fibras sintéticas, fibras de vidrio y de celulosa que recogen estas impurezas del aire.

Existen versiones más eficaces que otras, atrapando entre el 85% y el 99,97% de las partículas nocivas y de pequeño tamaño que encontramos en el aire. Estos filtros pueden equiparse en aparatos de aire acondicionado así como en aparatos de renovación de aire (incluso en aspiradoras) para limpiar y purificar el aire de nuestras viviendas.

3. Humidificadores, deshumidificadores y purificadores de aire.

Para que un ambiente sea salubre debemos mantener la humedad entre el 40% y el 60%. Esto lo conseguimos con humidificadores y deshumidificadores que se encargan respectivamente de aumentar y disminuir la humedad en nuestra vivienda. Los ambientes demasiado húmedos pueden favorecer la proliferación de mohos y otros microorganismos, y aquellos ambientes demasiado secos son peores para aquellas personas con problemas respiratorios. Por último, podemos combinar la acción de humidificadores y deshumidificadores con un purificador de aire. Este último es un dispositivo equipado con una serie de filtros (los hay equipados con varios filtros HEPA) que limpian el aire de una estancia eliminando una buena parte de las partículas perjudiciales para nuestra salud.

En la actualidad ya existen humidificadores y deshumidificadores que al mismo tiempo purifican el aire. Para elegir el modelo adecuado de cualquiera de estos aparatos, es importante tener en cuenta el volumen de aire de la habitación donde los vayamos a instalar.

4. Pinturas purificadoras del aire.

Posiblemente la opción más desconocida. Consiste en una pintura a base de óxido de titanio prácticamente transparente, que se aplica sobre los paramentos de nuestra vivienda y que ayuda a purificar y limpiar el aire de las estancias, eliminando el 95% de los agentes contaminantes. Funciona mediante un proceso llamado fotocatálisis y solo necesita de la incidencia de radiación ultravioleta sobre la misma para activarse.

Se trata de un método relativamente sencillo, pasivo y eficaz, que no requiere de aparatos ni filtros, sino que es puramente químico y que elimina incluso las partículas de NOx, muy presentes en las ciudades. El producto más conocido se llama Fnnano de Levenger, una empresa española  especializada en nanotecnología.