15 sencillos trucos de decoración e interiorismo para tu vivienda

Casi todo el mundo busca lo mismo cuando compra o reforma su hogar: más espacio y más luz. No todos se pueden permitir una casa de grandes dimensiones y enormes ventanales, pero con unos sencillos consejos de interiorismo podemos estar más cerca de nuestro objetivo.

SOBRE EL COLOR

1. El color de las paredes según el tamaño de la habitación

La mayoría de las personas se decanta por un color u otro para las paredes de su vivienda únicamente por gusto propio y preferencias personales. Obviamente esto no tiene nada de malo, pero si sabemos cómo funciona la luz, sabemos que usar colores claros aumenta la cantidad de luz en una estancia y los colores más oscuros tiene, por el contrario, el efecto opuesto. Ten en cuenta que el color negro no refleja ninguna luz, ya sea natural o artificial.

2. Decide el color con la casa terminada

Si estás reformando tu vivienda, ya sea por completo o parcialmente, es muy recomendable que dejas la elección del color para el último momento. Existen miles de tonos y tintes y casi una infinidad de mezclas posibles, y cada uno de estos colores da una sensación muy distinta a tu vivienda. Para poder tomar la mejor decisión posible pide que te hagan varias muestras de color en varias paredes, con la vivienda ya terminada, y obsérvalas a distintas horas del día (los colores se ve muy distintos con luz natural o artificial).

3. Pintura como camuflaje

Por muy pequeña que sea nuestra vivienda, siempre vamos a necesitar un mínimo de mobiliario que va a hacer aún más pequeña nuestra casa. Para evitar ese efecto de empequeñecimiento podemos pintar un mueble del mismo color que las paredes para lograr una mayor integración. Este truco aunque sencillo puede resultar muy efectivo para hacer que ciertos elementos llamen menos la atención, como por ejemplo, los radiadores.

SOBRE EL MOBILIARIO

4. Usa cualquier objeto para decorar

En la sociedad actual hay un pequeño síndrome de Diógenes generalizado. Cada vez nos cuesta más deshacernos de aquellas cosas que ya no usamos y vamos aumentando los metros cuadrados de armario en nuestras viviendas para poder guardarlo todo. No necesitas ir a una tienda cada vez que vayas a decorar una estancia de tu vivienda, echa un vistazo a esas cajas ya olvidadas y no tengas miedo de improvisar.

5. Haz espacio con muebles multifuncionales

Cada año surgen más y más productos multifuncionales para una vivienda, es decir, muebles que cumplen más de una función. Aunque estos muebles suelen ser más caros que el resto, son la solución más clara y obvia cuando escasean los metros cuadrados. Camas-mesa, estanterías-silla, bañera-sofá… cada día son más las soluciones multifuncionales que podemos incluir en nuestro hogar.

6. Busca los puntos de fuga

No todo metro cuadrado de vivienda tiene por qué estar amueblado. Si queremos evitar crear estancias que puedan dar sensación de claustrofobia, debemos dejar espacios vacios que funcionen como punto de fuga. Si nos es imposible dejar un espacio despejado entonces crearemos un foco de atención, colocando de forma estratégica el mueble o elemento con más protagonismo de la estancia. Fíate de tus “instintos visuales” para saber qué elementos debes eliminar o desplazar.

7. Las alfombras: ¿amigas o enemigas?

Las alfombras aportan textura, color y personalidad a una estancia, aparte de dar calidez a la atmósfera. Visto así parece que las alfombras son un elemento de obligada colocación en una vivienda, pero tienen un problema muy común, casi nadie sabe colocarlas correctamente. Para colocar una alfombra guíate por estas pautas:

  • Todas las patas sobre la alfombra – Solamente con alfombras muy grandes. Da una sensación mayor de lujo.
  • Solo las patas frontales sobre la alfombra – Da mayor sensación de amplitud y aporta cierta homogeneidad visual.
  • Los asientos fuera de la alfombra – Sólo para estancias pequeñas. Si la alfombra es muy pequeña su presencia puede resultar insignificante. Debe al menos dar la sensación de que toca las patas frontales.

8. Los cuadros a la altura correcta

Los museos y galerías de arte siguen una norma muy sencilla, el centro del cuadro se sitúa entre 1,45 y 1,50 metros sobre el nivel del suelo. Esa altura se corresponde con la media de la altura de los ojos de una persona respecto al suelo. Es muy recomendable usar esta misma técnica en nuestra vivienda y hacerlo independientemente de la altura libre de la estancia en la que vayamos a colocar el cuadro.

9. Elije los cojines del sofá con cuidado

La elección de los cojines de un sofá suelen ser un quebradero de cabeza para mucha gente. La mejor forma de ahorrarnos dolores de cabeza es seguir los siguientes consejos:

  • Coloca al menos dos pares de cojines en cada sofá.
  • Usa colores que ya se encuentren en la vivienda (cortinas, suelos, paredes…).
  • Crea contrastes de estampados, colores y texturas entre los pares de cojines.

10. Deja que tus muebles respiren

En ocasiones, menos es más. Debemos resistir la tentación de rellenar cada estancia hasta los topes. No debemos caer en una dinámica de colocar muebles por colocar, es mejor guiarse por la premisa de “calidad antes que cantidad”. Gastarnos algo más de dinero en un mueble al que demos protagonismo puede resultar mucho más beneficioso que tener montones de muebles mediocres entre los que no exista un foco claro de atención.

SOBRE LA LUZ

11. Los espejos dan luz a la vivienda

Los espejos juegan un papel mucho más importante en una vivienda de lo que puede parecer en un principio. Los espejos sirven para añadir luz a una estancia y al mismo tiempo hacer que el espacio parezca mayor de lo que es en realidad. Los espejos son el elemento decorativo perfecto para introducir en las estancias con mayor limitación de luz, eso sí, siempre debemos de tener cuidado de dónde los colocamos, ya que si les da la luz directa los reflejos pueden resultar molestos.

12. Usa varios niveles de iluminación

Todos los profesionales tendemos a introducir varios niveles de iluminación en la vivienda, luz natural, luz directa cenital y luz ambiente. Está diferenciación si se realiza debidamente puede dar resultados extraordinarios y añadir variedad e interés a una estancia. La luz ambiental puede estar compuesta de candilejas, luces bajas, luces empotradas, luces de lámparas de pie o mesa… es, en general, una luz secundaria, incapaz de iluminar por completo una estancia, pero capaz de marcar zonas e hitos y crear sensaciones y ambientes únicos.

13. Los techos como fuente de luz

No, no estamos hablando de las lámparas del techo, hablamos de una sensación óptica o efecto visual. Cuando tengamos una estancia con paredes oscuras o con la mayoría de sus paredes cubiertas por muebles (como suele ser en las cocinas) es muy recomendable pintar los techos de blanco o, al menos, de un color más claro que el de las paredes. El contraste entre las paredes y el techo sumado a las luces cenitales dará una mayor sensación de iluminación a la estancia.

14. No tapes nunca las ventanas

Esto puede sonar muy obvio, pero las ventanas son las mejores aliadas de una buena vivienda (a no ser que tengamos unas vistas terribles). Las ventanas son puntos de fuga naturales de una estancia y también son proveedores de luz natural, es por esto que en las viviendas pequeñas no se recomienda poner ningún elemento o mueble delante de las ventanas y dejarlas completamente descubiertas. Estores y cortinas son bienvenidos siempre y cuando no toquen otros muebles de la casa.

Y POR ÚLTIMO

15. Trata de reflejar tu personalidad

Leer consejos y trucos sobre interiorismo nos puede ayudar con las decisiones más difíciles y resultarnos de gran utilidad pero, al final, lo que prevalece son los gustos de cada uno. Al igual que con todo lo demás, sobre gustos no hay nada escrito. El que va a vivir en esa casa y el que va a disfrutarla eres tú mismo, eres juez y jurado, por lo que no tengas miedo de hacer de tu casa un espacio personal y único, hecho a tu justa medida.