10 consejos para encontrar clientes siendo arquitecto

En los últimos años la cantidad de arquitectos que hay en el mundo y, en concreto, en España se ha multiplicado de forma descontrolada. En el caso concreto de los arquitectos españoles hemos pasado de cerca de 4.000 en la década de los 70 a más de 60.000 a día de hoy.

*Debido a la alarmante seriedad del post hemos decidido acompañarlo de diversas tiras cómicas arquitectónicas para hacer más fácil su lectura.*

La situación actual (en España)

En los últimos años España nos ha dejado varios datos nada desdeñables que debemos leer con atención si queremos entender qué los ha causado y cómo solucionarlos.

  • El 80% de los arquitectos viven de las viviendas.
  • La profesión de arquitecto tiene actualmente un 29,9% de paro. Es la tercera profesión con más paro en España.
  • Entre los arquitectos jóvenes el paro supera el 50%.
  • El 71% de los arquitectos está en una situación de precariedad laboral.
  • Solo el 24% de los arquitectos gana más de 1.000€ al mes.
  • En el año 2006 se construyeron 915.745 viviendas, en 2015 solo 65.000.
  • El ratio vivienda/año suele estar en cifras entorno a 10 o 15 viviendas visadas al año por cada arquitecto. Actualmente, este ratio no llega a 1.

Muchos arquitectos al conocer estos datos abandonan el país sin dudarlo dos veces en busca de mejores oportunidades. Pero aquellos que nos quedamos debemos reinventarnos y enfrentarnos a la dura realidad con ganas y ambición. A continuación os ofrecemos una serie de consejos para encontrar clientes más fácilmente.

1. Si no estás en internet no existes

Es el siglo XXI, el siglo de la comunicación, de los ordenadores y de internet, la creación de una página web es el primer paso para salir del anonimato arquitectónico. A la hora de diseñar tu página web ten en cuenta para quien la estás diseñando. La mayoría de webs de arquitectos están dirigidas a otros arquitectos, no transmiten un mensaje, solo muestran un catálogo de proyectos. El objetivo es llegar a potenciales clientes que puedan estar interesados en tus servicios y, por ello, nuestra página web debe dirigirse a esos clientes, dejando claro qué les ofrecemos.

2. Las redes sociales son tu mejor aliado

Si en algo podemos aventajar los arquitectos más jóvenes a los más experimentados es en nuestro control de las redes sociales y nuestra facilidad para desenvolvernos con estas herramientas. Las redes sociales son “la plaza” del siglo XXI, el lugar de reunión para hablar de nuestras vidas y compartir nuestras experiencias. Los arquitectos debemos entrar en esa “plaza” y darnos a conocer al mayor grupo de gente posible.

No hay que limitarse al típico perfil profesional del arquitecto, es más fácil llegar a más gente si somos más cercanos, si comentamos un día laborable cualquiera o subimos las fotos de una obra, o si nos metemos en varios grupos de Facebook y comentamos y creamos publicaciones en ellos. Facebook es la red más usada y, por lo tanto, debe ser nuestro principal objetivo.

3. Las redes sociales profesionales te sorprenderán

En los últimos años con el éxito de Facebook, Twitter y demás redes sociales, ha surgido un nuevo tipo de red social más especializada y centrada en un tema en concreto. Tal es el caso de Houzz, un portal que une a especialistas en construcción, ya sean arquitectos, albañiles, electricistas o interioristas, cualquier profesional de la construcción puede crear su perfil en esta curiosa web y subir sus trabajos para que otros profesionales y cualquier otro interesado los vea fácilmente.

Tira cómica de Klaus

4. Todo el mundo es un cliente en potencia

En otros tiempos bastaba con abrir un estudio de arquitectura y esperar, como por arte de magia, los clientes aparecían a las puertas del estudio en busca de tus servicios. Hoy en día la situación no es tan favorable y sencilla y debemos promocionarnos haya donde vayamos. Puede resultar un tanto tedioso, pero es mejor salir a la calle a contar lo que hacemos, que quedarse en casa esperando que los clientes lluevan del cielo.

No estamos hablando de realizar complejas campañas publicitarias, ocupar vallas en carreteras o poner anuncios en la televisión, hablamos de ir al bar, a la peluquería, a la frutería de confianza… y relacionarnos con la gente que nos vayamos encontrando. Es como plantar semillas en una tierra infértil, la mayoría no crecerán, pero cuantas más plantemos más posibilidades habrá de ver frutos.

Es muy importante que cuando hagamos esto tengamos claro el mensaje que queremos transmitir, así como la forma de hacerlo. La gente tiende más a quedarse con detalles que con lo más general, no es lo mismo decir que eres un arquitecto que decir que te dedicas a, por ejemplo, reformar viviendas rurales con cubiertas verdes. Cuanto más concreto es el mensaje más posibilidades de que cale hondo y se extienda.

5. Especializarse o morir

Debemos considerar en todo momento que todos nuestros clientes ya conocen a uno o varios arquitectos aparte de nosotros. De nada nos sirve ser uno más del montón, si queremos obtener trabajo en un mercado tan saturado es necesario diferenciarse del resto y hacer ver al público por qué somos lo que están buscando. No debemos buscar ser “el más barato” o “el que lo hace más rápido”, debemos intentar que nos elijan por ser la mejor opción de todas para ese trabajo en concreto.

Para definirnos como arquitectos o definir la misión, visión y valores de nuestro estudio de arquitectura debemos hacernos las siguientes preguntas:

  • ¿Quiénes somos?
  • ¿Qué hacemos?
  • ¿Para quién lo hacemos?
  • ¿Para qué lo hacemos?

6. El progreso consiste en la renovación

Ser competitivo significa estar al día. Cada año se producen cientos de avances tecnológicos en la construcción que cambian la forma de entender la arquitectura. Las nuevas tecnologías están cada vez más integradas en los diseños y son una extraordinaria manera de distinguirnos del resto de la competencia. Si nos estancamos en una idea, en un diseño o en una forma de construir, otros arquitectos que lleguen después nos quitarán el puesto.

La renovación no solo pasa por las nuevas tecnologías, sino que también debemos renovar la forma de contar y mostrar un proyecto. No es lo mismo mostrar un plano técnico que un render o un tour virtual. Las últimas técnicas en representación y 3D nos permiten comunicar más fácilmente nuestras ideas al cliente.

7. Saca tiempo para los concursos

Los concursos en arquitectura son lo más parecido a una lotería que podemos encontrar en nuestro trabajo. Suponen una gran inversión de tiempo y trabajo y no siempre hay recompensa. Pero, aunque ganar el concurso no sea lo más habitual y puede que hayamos invertido una gran cantidad de trabajo sin remuneración alguna, no debemos olvidar que la mayoría de concursos tienen una gran repercusión. Aún sin ganar, una mención en un periódico o en una revista supone llegar a más gente, y se podría incluso considerar una pequeña campaña de marketing.

8. Establece nuevas colaboraciones

Aunque ya no se construyen tantas viviendas como antes y las inmobiliarias han sufrido la crisis más que ningún otro sector, es recomendable que nos intentemos poner en contacto con inmobiliarias y promotoras de nuestra ciudad. Un simple e-mail o una llamada rápida pueden ser suficientes para empezar una colaboración. Los clientes que buscamos los arquitectos son, precisamente, los que entran cada día en las inmobiliarias en busca de una casa, una oficina o un local.

Tira cómica de Forges

9. No dejes atrás a ningún cliente

La mejor forma de conseguir nuevos clientes es manteniendo a los actuales contentos. Por mucha web y mucha red social que tengamos, nada es equiparable al boca a boca. Si un cliente quedó contento con tu labor, es muy probable que hable de ti en el futuro. No existe mejor publicidad que la opinión de un cliente satisfecho.

Es importante recordar que no existen clientes pequeños ni grandes, todos son igualmente importantes. Lo que un día puede parecer un trabajo sin relevancia, mañana se puede transformar en una gran oportunidad. Debemos hacer llegar nuestro mensaje a todos los clientes por igual, trabajar al máximo con cada uno de ellos, pues un cliente contento hoy, es un nuevo trabajo mañana.

10. Arquitectura cercana y de confianza

Ese es el mensaje de Arrevol, el mensaje que trasmitimos a nuestros clientes y en el que creemos.

Los arquitectos se han ganado cierta fama de soberbios en el pasado debido a un gran complejo de superioridad muy extendido entre los arquitectos más veteranos. A menudo nos consideramos artistas, pero no somos artistas en estado puro, otras veces nos gusta jugar a filósofos, pero nadie entiende nuestros discursos y, otras veces, simplemente olvidamos que estamos diseñando para otros y no para nosotros. Por todo ello, es ahora el momento de poner los pies en la Tierra, de entender a quienes nos rodean, de comprender sus necesidades, sus gustos y sus objetivos, diseñar no para otros arquitectos, sino para quienes van a vivir tu diseño.